El departamento del Beni, en su aniversario

Ismael Schabib Montero*

Vicealmirante Ismael Schabib Según un análisis de la prestigiosa Fundación Milenio, el Beni es el Departamento que menos crece en Bolivia.

Aunque parezca una contradicción, un enorme territorio habitado por muy pocos, que no goza de los beneficios de la articulación caminera puede resultar una carga muy pesada de sobre llevar para sus habitantes por las grandes distancias que salvar, lo que implica poblaciones aisladas y carentes hasta de lo más esencial en salud, sin incentivo para la producción local, máxime si además en su seno abriga ríos que cada año se desbordan causando más daño que beneficios a la agricultura y ganadería. Eso explica el resultado del análisis de la cita fundación. Ese maravilloso potencial que ofrece el territorio beniano a Bolivia toda, necesita articularse al exterior e interior del Departamento que tiene la particularidad de estar habitado por numerosas poblaciones pequeñas a lo largo y ancho de su espacio.



A través de los medios de comunicación la opinión pública nacional se ha enterado que el ex Rector de la Universidad beniana ha sido sancionado con varios años de cárcel en ausencia, en rebeldía, acusado de hechos de corrupción comprobados.

La universidad beniana a lo largo de sus existencia ha dado pasos importantes al proyectarse desde la capital departamental a las provincias, promocionando algunas carreras, algo que resulta muy ventajoso y adecuado a la realidad regional, pero es insuficiente, una sociedad que por más de 100 años fue olvidada por el centralismo, que sobrevivió confinada en su propia tierra, necesita ganar tiempo elevando su nivel de educación para salvar las contingencias de un clima amazónico agreste donde todavía azota la malaria o paludismo y donde la fiebre hemorrágica, de cuando en cuando, hace su terrible aparición como si viviera agazapada en algún lugar.

Es un Departamento que necesita que sus hijos desarrollen el cocimiento para sobreponerse a la pobreza creando riqueza para vivir mejor y como única manera de rendir homenaje a su ascendencia que supo soportar con paciencia y estoicismo el aislamiento y las inclemencias de la naturaleza, con casi ninguna ayuda, con la esperanza en mejores días.

Seguramente que los héroes visionarios que lucharon para que se creara la universidad beniana deben sentirse defraudados e insatisfechos por lo que sucede, a ellos quisiera decirles, que no han arado en el mar, que fue lo mejor que hicieron por el Beni, que les tenemos gratitud.

Restarle recursos a la educación beniana mediante la corrupción es una pésima acción, es un crimen, una traición. Si ayer fue el olvido del centralismo insolidario causante del atraso, resulta peor, que por razones que tiene que ver con la no práctica de la ética y la moral una población sufrida tuviera que soportar la incapacidad y la inconsecuencia de sus autoridades.

El Beni necesita que sus hijos se despojen de las malas mañas de la política partidista que copa a las instituciones como pequeños feudos donde anida la corrupción, necesita que estas se democraticen y transparenten para que beneficien a todos los habitantes y estantes en el Departamento y no se den casos lamentables como el del ex Rector de la Universidad, una institución que es estratégica para el desarrollo regional como sembradora del conocimiento, que es la palanca del progreso.

A pesar de esta malas noticias ¡Viva el Beni! ¡Canta victorioso pueblo de leyenda…!

*Vicealmirante de la República de Bolivia, ex candidato a gobernador del Beni