El MAS apela al “triple empate”

Jaime Cuéllar C.

masista ivan Dos reuniones con las bases del MAS, celebradas en los últimos días por el candidato Iván Arciénega, desnudaron la preocupación principal del partido de gobierno en lo que respecta a las elecciones municipales de Sucre.

Según se comentó en ambos encuentros (el primero con representantes del sindicato de FANCESA y el segundo con dirigentes departamentales del MAS), el riesgo mayor para el oficialismo es el crecimiento de la intención de voto por Horacio Poppe, postulante del Movimiento 25 de Mayo (M-25).



El análisis efectuado señala que ese despegue se debe, por una parte, al descontento con la gestión del gobierno municipal y con los viejos políticos, y por otra, con una corrida de votos opositores hacia el candidato del M-25, producto de la destitución de su madre (la historiadora Marcela Inch) del cargo de directora de la Biblioteca Nacional.

La preocupación masista es consistente con varios sondeos privados realizados por distintas fuerzas políticas, que muestran a Arciénega seguido muy de cerca por Poppe, mientras que Moisés Torrez y Jaime Hurtado disputan el tercer lugar.

La estrategia encontrada por el partido de gobierno -en niveles de decisión más altos a los de las reuniones mencionadas- apuesta a la difusión mediática de la teoría del “triple empate”, según la cual los candidatos Poppe, Torrez y Hurtado estarían cabeza a cabeza, en un lejano segundo puesto de la contienda.

Esto dificultaría que el voto opositor siga concentrándose en el M-25, dispersando intenciones de sufragio, confundiendo el escenario y evitando la posibilidad de que los candidatos tercero y cuarto resignen sus postulaciones.

La virtual prohibición de encuestas, que deja a la empresa Ipsos con el monopolio de los sondeos, viene como anillo al dedo a esa estrategia, que ante todo busca invisibilizar la creciente polarización.