“El MAS vive un período de decadencia”

La socióloga Gabriela Canedo llegó ayer a Santa Cruz a presentar el libro: "Democracia desde las márgenes" que escribió con la comunicadora Claudia Arce y el sociólogo Alber Quispe, bajo la coordinación de la investigadora de Marité Zegada, después de dos años de investigación que abarcó el período 2005-2010 desde la llegada del presidente Evo Morales al poder y todo su contexto.

imageEntrevista: Socióloga Gabriela Canedo



P. ¿Por qué escribir democracia desde los márgenes?

G.C.: Porque esta época marca un período en el que llegan al poder los movimientos sociales, los que desde el 2000 presionaron con las llamadas “Guerra del Agua”  y “Guerra del Gas" que marcó la caída de un régimen conservador y la subida de una serie de movimientos que estuvieron bajo el paraguas del MAS.

P. Dice Ud que en el estudio identificaron tres momentos políticos del MAS

G.C.: Evidentemente, el primero fue la llegada al poder y la carta blanca que tuvo Evo Morales para gobernar, en el que ocurrió la polarización política, por ejemplo, con los departamentos de la llamada “medialuna”. El segundo es el intento de hegemonización del poder con el copamiento de todas las instituciones. El tercero es el que podríamos llamar de debacle o el desmontaje de ese proyecto de poder, con el alejamiento de algunos movimientos que lo respaldaron desde el principio.

P. ¿Por qué cree que ahora el MAS está en crisis y su poder está en decadencia?

G.C.: Por una serie de contradicciones que ya las hicimos notar en el conflicto de Caranavi pero que se acentuaron con la marcha indígena por el Tipnis en el que vemos que el concepto de “vivir bien” había estado relacionado con la carretera y con el progreso. Pero no con el respeto a la naturaleza y la madre tierra como pregonaron y como quedó plasmado en la Constitución Política del Estado.

P. ¿Está relacionado con el punto de inflexión o las tensiones creativas del proceso de cambio, como lo llama el vicepresidente Álvaro García Linera?

G.C.: Por el contrario. Está relacionado con la falta de construcción de consensos, como lo define (Antonio) Gramci (politólogo italiano) que hasta ahora no se han logrado en el país. Y por la construcción, diríamos amorfa, del MAS que tiene un pie en el Estado cuando gobierna y tiene otro en la calle con los movimientos sociales leales. Además, está el uso de algunas estrategias como la vigilia, por ejemplo, o las marchas cuando pretenden aprobar alguna ley o impulsar una normativa a favor del proceso de cambio.

P. Con esas contradicciones ¿cómo ve una futura relección de Evo-Álvaro 2015?

G.C.: Después del conflicto del Tipnis, con la gente que se autoidentificó con su demanda al llegar a La Paz,  la baja de la popularidad que experimenta Evo Morales y Álvaro García Linera, y la confusión ideológica vemos que hay un futuro incierto, y es tan incierto que no sabemos si, por ejemplo, el candidato a vicepresidente puede ser

Álvaro García Linera. Y un tema preocupante es quién podrá suceder a Evo Morales y aunque se habla de la figura del canciller David Choquehuanca. Siendo equitativos vemos que será difícil reemplazar al presidente, justamente por eso, porque los partidos o los movimientos han trabajado bajo la figura de caudillos y no han trabajado en la construcción de cuadros o de nuevos liderazgos

P.¿Y cómo ve a los opositores a Evo Morales?

G.C.: También en dificultades y con fuerza local. Juan del Granado del Movimiento Sin Miedo trata de cruzar las fronteras igual que Rubén Costas. Samuel Doria Medina de UN no tiene aceptación nacional y Convergencia Nacional aparece dividida. No vislumbramos un proyecto de país.

El perfil

Gabriela Canedo

socióloga

Ciudad natal:

La Paz

Trayectoria

Tiene un doctorado en antropología y es docente universitaria

Libros:

Ha escrito sobre 10 años de saneamiento de las TCO.

"En este estudio hemos identificado tres momentos políticos en el poder del MAS: el primero fue la polarización política, el segundo la búsqueda de hegemonía del poder, y el tercero la desintegración del poder. Eso nos pinta un futuro incierto de cara al 2015".

El Día