Entre la superstición y la irresponsabilidad

Jorge Roberto Márquez Meruvia

0121_evo_ritual_468_efe.jpg_687088226 Eduardo Galeano escribía en Los Nadies: “que no tienen religión, sino supersticiones”. Al parecer el gobierno exagera en la exaltación de la superstición, entre las supersticiones más fuertes están: la magia negra del imperio, la cual es tan poderosa y hace que no comprendamos bien como se mueve el capital; la brujería de la oposición la cual es pésima y nada efectiva; la de los chamanes del TIPNIS, los cuales embrujaron a sectores que antes no les importaban los indígenas; seguramente los anteriores dueños de las plantas que proporcionan energía eléctrica al país, les echaron alguna maldición la cual termino con equipos dañados; o de las petroleras que dejaron el país para que vayan desapareciendo poco a poco las reservas de gas.

Podemos seguir enumerando, las maldiciones que caen sobre el proceso de cambio, sin embargo, no vale la pena. Debemos tomar en cuenta que en Palacio Quemado tomaron todas las previsiones posibles en los cuales ofrecían mesas en elaborados rituales, pero, hasta ahora parece que no son lo suficientemente fuertes contra la poderosa magia negra de la derecha y todos los enemigos mortales del gobierno.



Lo bueno de las supersticiones y de la cultura como tal, es que son una creación humana y muestra como una sociedad idealiza su entorno y futuro. Lo preocupante es saber que Bolivia es un país a su suerte con unos padres de la patria que son unos irresponsables, lamentablemente la irresponsabilidad paso a ser de carácter cultural y que la dio a conocer Evo Morales cuando dijo: “Inclusive ustedes saben, generales, almirantes, oficiales, cuando un jovenzuelo embaraza a su compañera, es preferible escapar al cuartel y cuando sale del cuartel, es intocable ese soldado “ y agrego “Eso pasa porque las Fuerzas Armadas es imagen de servicio a la patria”.

Hasta ahora, veo dos causas posibles para que el país vaya como va. La primera causa es, que somos víctimas de poderosas maldiciones; la segunda causa es, que los padres de la patria son unos irresponsables. Juzgue usted estimado lector cual de las opciones tiene más peso en la Bolivia que vivimos.