Motín obliga al traslado de 4 reos a El Abra

Cochabamba. Internos de la cárcel de San Sebastián se amotinaron exigiendo el traslado de 4 reos acusados de extorsionar a los recién llegados a través del cobro de los “derechos de vida y de piso”.

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Cochabamba. Protesta de reos, ayer, en la cárcel de San Sebastián.



DESCONTROL EN SAN SEBASTIÁN

Decenas de internos de la cárcel de San Sebastián se amotinaron, ayer, exigiendo el traslado inmediato de cuatro reos acusados de conformar un nuevo grupo para extorsionar a los recién llegados a través del cobro de los “derechos de vida y de piso”, que actualmente se aplica de forma selectiva a los internos con recursos, según la dirección de Régimen Penitenciario y fuentes del penal.

Los internos expulsados de San Sebastián fueron denunciados, el 3 de noviembre, por extorsionar a los nuevos presos.

Sin embargo, ayer, estuvieron a punto de ser linchados por golpear a un interno, apodado “el negro”, del grupo de “los pulpos”.

La población penitenciaria reaccionó violentamente frente a la golpiza y por la tardanza en el traslado de los reos a otro penal.

Cerca de las 9:00 los más de 600 internos de San Sebastián se amotinaron. Los más radicales se subieron a los techos de la prisión, desde donde arrojaron escombros, botellas con orín, palos y antorchas hechas con listones y mantas, hacia la entrada de la cárcel y la calle principal que está en frente del patio de exposición de muebles que elaboran los internos, ubicado sobre la plazuela San Sebastián.

Dentro de la cárcel un grupo de internos intentaba ingresar al calabozo, para linchar a los cuatro internos, acusados de extorsión. Los custodios contuvieron a la turba hasta la llegada de las unidades antimotines de Orden y Seguridad, Delta, UTOP y de los Bomberos, que rodearon la prisión y cerraron las calles aledañas hasta que el subcomandante departamental de la Policía, Erwin Montaño, encabezó el operativo para evacuar a los cuatro reos.

El conflicto de los internos precipitó el traslado de los reos: Arnold Moises Ballesteros, Boris Echalar, Héctor Sánchez Mercado y Dimar Rodrigo Lora, a la cárcel de máxima seguridad de El Abra, luego de un sumario en el que se estableció que el cuarteto cobró entre 500 y 1.000 dólares “por el derecho de vida”, que se aplica a los nuevos; y por el “derecho de piso”, que se exige igual a los recién llegados para que no sean molestados en el penal.

Según el director de Régimen Penitenciario, Dennis Mejía, los cuatro internos fueron denunciados de extorsión, por lo que, previo sumario, se solicitó a los juzgados cautelares y de ejecución penal su traslado. Sin embargo, los juzgadores no viabilizaron la demanda oportunamente.

Pugnas preceden el motín

El motín sacó a relucir las pugnas que libran los grupos establecidos en el penal, identificados por sus líderes: Julio Usquiano y Jaime Mamani, que desde hace tiempo son señalados de generar conflictos para tener el control del penal y la venta de medicamentos, drogas, preservativos y alcohol, según fuentes cercanas al penal.

A la pugna entre estos dos bandos se agregó la aparición de un tercer grupo, conformado por los cuatro internos, que ayer fueron trasladados a El Abra, que pretendían operar al margen de los dos líderes a pesar de que en el pasado fueron vinculados tanto al grupo de Usquiano como de Mamani.

Según algunos internos, actualmente se aplican el “derecho de vida” y “el derecho de piso”, pero no a todos, sino sólo a aquellos con recursos. Sin embargo, existen ingresos “extras”, provenientes de la venta de “papa” (pasta base) y marihuana, que se comercializan en 5 y 8 bolivianos, respectivamente, y, por lo general, en las noches en el denominado “mezanine”, por gente que tiene protección de los delegados como Jaime Mamani y otros.

Sin embargo, otros internos también acusan a Julio Usquiano de proveer de droga a los internos de menos recursos a los que llaman “cleferos”. Al respecto, Usquiano declaró que pronto saldrá libre con un sobreseimiento y no se inmiscuye en los conflictos.

Bomberos y Defensor

Por la cantidad de antorchas que lanzaron los internos y el riesgo de un incendio, la Policía movilizó a la unidad de Bomberos, que llegó al lugar para apagar las fogatas que se generaron en la calle y para intervenir ante un eventual incendio de la cárcel, considerada la más llena de Cochabamba.

Al lugar también llegó el defensor del Pueblo, Edwin Claros, quien expresó que se está tratando de erradicar los cobros. Explicó: “De a poco se está tratando de cortar esto (extorsiones entre internos). Ahora hemos hablado con la población y los delegados para que se vaya cortando. En el caso de San Sebastián se denunció que habían obligado a un interno a donar un televisor y algunas otras cosas”.  Esta es la tercera vez que se denuncian extorsiones en las cárceles. A principios de 2011 internos de San Antonio fueron trasladados a El Abra.

Fuente: Los Tiempos – 13/11/2011