Privilegios “revolucionarios”

Gonzalo Villegas Vacaflor

GATO Mientras la gran mayoría de la sociedad boliviana se estruja la cabeza para encontrar soluciones a la grave crisis que atormenta a nuestra población como el desempleo y la inflación, hay una región donde sus habitantes gozan de muchos privilegios, por ser la vanguardia del proceso de cambio: no pagan impuestos, no facturan por sus ventas, manejan vehículos de lujo, cuentan con excelentes ingresos económicos… y lo más importante están en el “poder” , me refiero a la zona del Chapare donde están asentadas las seis Federaciones de Cocaleros.

Analicemos alguna información:



1.- El 93,53% de la coca que se produce en el trópico de Cochabamba no se comercializa por el mercado legal, según lo revela el último informe de monitoreo de cocales de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUDD) en Bolivia.

En cifras absolutas, el informe señala que en el trópico cochabambino se producen 27.916 toneladas métricas de la hoja, de las que 1.804 pasan por el mercado legal y 26.112 están fuera del mercado autorizado.

La producción en el sector de Yungas es casi similar a la del trópico con 27.050 toneladas métricas, pero la diferencia es que de ellas 17.378 pasan por el mercado legal y 9.672 (35%) no.

2.- Por otra parte en los dos últimos años el número de comerciantes ha crecido de forma considerable y muchos de ellos, al mejorar su rentabilidad, decidieron pasar el Régimen Tributario General. Pero es cierto que hay otros que se ‘disfrazan’ y siguen en el Régimen Simplificado cuando su capital muchas veces supera los Bs 100.000.- sin que haya una verdadera propuesta para actualizar los datos de estos comerciantes; al respecto, el ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce sostuvo que el objetivo de la política tributaria va a ser aumentar la recaudación tributaria de los contribuyentes actuales.

Mientras, en galerías y los comerciantes de línea blanca (electrodomésticos) tientan a sus eventuales clientes con precios menores si no se pide la correspondiente factura.

Lo mismo sucede en las feria de automóviles donde se venden lujos vehículos amparados por la última “nacionalización”, además de distintos repuestos y accesorios para motorizados sin la correspondiente boleta fiscal.

Asimismo la venta de computadoras, impresoras, cámaras digitales, computadoras portátiles y filmadoras es realizada sin factura, y si uno la pide, los productos tienen un incremento promedio del 13%.

3.- Otro grupo componente del Bloque gubernamental son los cooperativistas mineros. Organización dedicada a la extracción de minerales sin tomar ningún recaudo en el cuidado del medio ambiente y totalmente alejada de la utopía de construir una sociedad entre iguales, ahora favorecidas con la exención del IVA. Ellos alegan que la caída de precios no les permite seguir produciendo, en realidad lo que no les permite es seguir enriqueciéndose con los recursos que son de todos pues si de algo no se libra ningún ciudadano es de pagar el IVA (directa o indirectamente).

Lo que pasa es que los demás no tenemos capacidad de chantaje y tenemos que aguantarnos.

Lo que no tiene tanto sentido es que en términos tributarios volvamos a los tiempos de los privilegios. Esto sin contar con otra serie de dádivas e impunidades de este sector, como son la cuotas en las esferas gubernamentales .Cierto que no fueron los únicos en hacerlo, ya que las famosas cuotas han sido la mayor lacra que ha afectado a este Gobierno y a todos los anteriores, incluyendo los dictatoriales, la diferencia está en quiénes exigían y obtenían esas cuotas.

La constitución de este bloque que gobierna y que está conformado por cocaleros, comerciantes y cooperativistas mineros es el resultado de un delicado complejo en el que se amalgamaron factores de índole económica, privilegios descomunales arrancados al poder político, eliminación sistemática de la competencia, ausencia de una sociedad civil crítica y organizada, temor de candidatos y funcionarios públicos y falta de claridad gubernamental en el ejercicio del poder que se ejerce desde asociaciones de gremios como la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, la Confederación Nacional de Comunidades Interculturales (colonizadores) y la Confederación de Mujeres Campesinas y Originarias de Bolivia – Bartolina Sisa.

Las tres organizaciones sindicales, conocidas como “las trillizas”, son en estos días la base social más leal y numerosa del Gobierno después de la ruptura con las entidades indígenas de tierras altas y bajas.

La fuerza de estos poderes fácticos no es privativa de nuestro país, está presente, por eso se habla de unas nuevas clases emergentes y dominantes. Lo preocupante en Bolivia es el grado de influencia e impunidad que llegan a tener y las consecuencias para el desarrollo económico y político del país .No se trata única ni principalmente de la acumulación de riqueza en pocas manos sino de que la forma de reproducirla atenta en términos económicos contra la competitividad del país, los intereses de los consumidores y el bienestar de la población y, en términos políticos y legales, contra la igualdad, la transparencia y la democracia.