Sacha: “He recibido una serie de amenazas de la propia Policía”

Noticias. “Lo de Yucumo no fue casualidad, se buscó que el gobierno quede mal”, señala ex ministro de Gobierno.

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La Paz.- El ex ministro de Gobierno, Sacha Llorentty conversó con Fides Televisión. A dos meses de la brutal represión en Yucumo, y sin la investidura de autoridad nacional, hace un análisis de lo que pudo estar tras el violento operativo contra los indígenas del TIPNIS. Rechaza las acusaciones del Defensor del Pueblo y asegura que tiene la conciencia tranquila.



No hay casualidades, algunos malos policías, han podido utilizar este escenario para hacer quedar mal al Gobierno”, dice Llorentty evaluando la acción de la Policía. ¿Fue un motín entonces? “Creo que en algunos (de los efectivos) si”, afirma.

El ex ministro sustenta su teoría en el hecho de que se hayan pedido masquines para maniatar y amordazar a los marchistas, sabiendo el efecto que tendría en la población, ¿Por qué pidieron masking? ¿Por qué los utilizaron? Se cuestiona, además del hecho de haber ejercido violencia sin siquiera inmutarse por la presencia de cámaras de televisión en el lugar de la intervención.

Vean las imágenes de Yucumo, lo hacen delante de las cámaras, con una ostentación de violencia, atando las manos, la boca, los ojos a las personas, eso es inadmisible (…)  los policías se habían quitado los marbetes de identificación, tenían pasamontañas en tremendo calor para que no sean reconocidos”.

Acerca de quién fue el que dio la orden de ejecutar el operativo la ex autoridad recordó que se manejan dos versiones. Una es la de su ex viceministro Marcos Farfán que dijo que no ordenó el operativo, y que el Gral. Oscar Múñoz habría actuado por su cuenta o recibió una instrucción de La Paz.

La segunda versión es la del Gral. Muñoz que dice que la instrucción la dio Farfán. “Yo me presentaré oportunamente ante el Ministerio Público para informar todo lo que conozco sobre este tema, pero quiero reiterar que la instrucción no partió ni del presidente, ni del ministro y que hubo una ruptura en la cadena de mando”.

Sacha está convencido que afectó intereses de la institución policial, al haber ejecutado medidas como el traspaso de la administración de Identificaciones y Licencias a manos civiles. “He recibido una serie de amenazas, de cartas, de la propia Policía, había un grupo que se llamaba cruz de olivo o algo así que mandaron cartas incluso a través de curriers, incluso a través de motines”. (Fides)