Tras un escándalo en los Oscar, Eddie Murphy renunció

Eddie Murphy decidió ceder su lugar de anfitrión en los premios Oscar luego de que uno de los productores del equipo que planeaba la organización del show renunció por haber hecho una declaración definida como homofóbica.

Esta cadena de escándalos surgió cuando Brett Ratner, director de películas como X-men – La batalla final (2006), estaba dando una entrevista vía web para difundir su reciente película, Tower Heist .

«¿Cuánto ensaya las escenas con sus actores?», le preguntaron, a lo que contestó: «los ensayos son para maricas».



Luego de esa desafortunada declaración, la comunidad gay, representada por varias organizaciones (tales como la reconocida Alianza Gay y Lesbiana Contra la Difamación), se mostró muy ofendida y pidió su pertinente retractación.

Por esto, Ratner, que ya había anunciado con bombos y platillos que iba a reunir a Brad Pitt y Jennifer Aniston en una de las entregas de la famosa estatuilla, presentó ayer a la tarde un comunicado en el que se disculpaba por sus dichos.

«Tener amor dentro de tu corazón no sirve de mucho si lo que sale de tu boca son palabras hirientes y feas», dijo y agregó: «Renuncio a la producción de los Oscar».

No obstante y con el fin de darle un final al triste episodio, Tom Sherak, el presidente de la Academia afirmó sobre su renuncia: «Las palabras tienen significado y consecuencias. Brett es una buena persona, pero sus comentarios fueron inaceptables. Esperamos que esta experiencia sirva para sensibilizar a las personas sobre este tipo de comentarios hirientes».

El director quiso dejar en claro que su decisión se debió a que no quería desvirtuar la ceremonia. «Haber sido solicitado para llevar a cabo la ceremonia de los Oscar- explicó- fue una de las cosas que más em llenó de orgullo en la vida. Pero ahora sería muy doloroso para mí que la ceremonia se viera afectada por relacionarse conmigo. No quiero ser una distracción para la Academia y los altos ideales que representa».

Por su parte, en un comunicado presentado por la Academia se detallaron las palabras de Murphy que justificaban su decisión: «Quiero decir que entiendo completamente y respaldo la decisión de cada una de las partes al decidir un cambio de los productores para la ceremonia de los Oscar. Yo ansiaba ser parte del show que nuestro equipo de producción y escritores estaban comenzando a desarrollar, pero estoy seguro que que el nuevo equipo y el nuevo anfitrión harán igualmente un gran trabajo».

Por supuesto que la ceremonia necesita mantener sí o sí una buena imagen (y así, una cantidad importante de espectadores) y tener a la comunidad gay en contra es un modo de cavarse su propia tumba.

Fuente: www.lanacion.com.ar