“El País” de Madrid elige al líder del TIPNIS entre los 100 personajes del año

El indio que plantó cara a Evo.

”El País” de Madrid, uno de los diarios de mayor prestigio y difusión del mundo hispanoamericano, eligió a Fernando Vargas entre los 100 personajes del año. El periódico describe al líder de la marcha indígena en defensa del TIPNIS como “el indio que plantó cara a Evo”. Vargas figura en el acápite de los ciudadanos vinculados a “la protesta, la lucha anónima y el compromiso ético”. La lista de personajes incluye, entre otros, a Cristina Fernández de Kirchner, a Ollanta Humala, a la dirigente estudiantil chilena Camila Vallejo y al presidente español Mariano Rajoy.

image



Foto: Fernando Vargas

EL INDIO QUE PLANTÓ CARA A EVO

Por Mabel Azcui

Viene de El Paraíso, su comunidad en el Parque Nacional Isidoro Sécure, donde no se necesita dinero para comer bien. “Tan solo acercarse al río y pescar o cazar un chancho del monte”, dice nostálgico. Fernando Vargas, moxeño de 50 años, saltó a la vida pública desde el infierno de la represión policial a una columna de 1.500 indígenas que caminaba a La Paz para reclamar el respeto a la Constitución y a sus derechos de pueblos indígenas.

La televisión captó el momento en que nueve policías se abalanzaron sobre él. Vargas se escabulló entre las botas y se paró para correr, pero, según dice: “Me tumbaron, me volvieron a patear un montón con la orden de deshacerme la cara”. No lo lograron.

Una semana después, magullado y dolorido, retomó la cabeza de la marcha indígena junto a Adolfo Chávez, presidente de la matriz indígena que agrupa a 34 etnias de tierras bajas, hasta llegar a La Paz con más de 2.000 caminantes detrás de él.

Firmes y pacíficos, arrancaron al gobierno una ley de protección a su territorio. Vargas ha negociado con perseverancia y paciencia un reglamento de la ley que, parece, tiene los días contados porque el presidente Evo Morales está empeñado en construir la carretera por el corazón del TIPNIS, afectando comunidades como El Paraíso, donde el dinero no hace falta para comer, el aire que se respira es puro y el agua de los ríos aún es cristalina. (El País)

Fuente: ANF