La “verdadera Asamblea”

inauguración Finalmente, los soviets cocaleros comenzaron su congreso en Cochabamba, bajo la equívoca denominación de “Encuentro Plurinacional”.

En su discurso inaugural, el presidente -de los sindicatos cocaleros y del Estado-, Evo Morales, dio “plenas potestades” al encuentro, al que calificó como “la verdadera Asamblea del pueblo”, y que tendrá el cometido de definir las políticas de gobierno para el 2012.

Llama la atención que, teniendo una holgada mayoría en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), ahora Morales pretenda sustituirla, en cierta medida, por la reunión de las organizaciones sociales paramasistas.



Esto puede explicarse por varios factores: 1) el MAS ya no cuenta con 2/3 en la ALP, tras la disidencia de los diputados indígenas, 2) aunque minoritarios, existen diputados opositores que hacen una molesta labor de denuncia y fiscalización, y 3) Evo nunca creyó en el Parlamento democrático y se siente más cómodo en algún tipo de cámara corporativa.

Aunque no se llegue al extremo de cerrar el Congreso para gobernar desde la “verdadera Asamblea”, lo cierto es que el primero ya ha sido dejado de lado como espacio natural de debate y concertación, que es lo que correspondería en una democracia.

Pero la unanimidad parece más cómoda que la simple mayoría, sobre todo cuando se trata de avalar medidas tan difíciles como el “gasolinazo” y la construcción de la carretera por el TIPNIS.

A lo largo de toda su carrera política, Morales siempre se escudó en la “voluntad de las bases”, cada vez que se señalaban sus responsabilidades como dirigente o gobernante en diversas acciones.

Está claro que la reunión en Cochabamba es ese mismo mecanismo llevado a su paroxismo.

No habrá libre deliberación sino la aprobación de un guión previamente diseñado, con una resolución que le permita al gobierno reincidir con nuevo blindaje en sus medidas más impopulares…

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