Una menor de 13 años es acusada de atracos en Santa Cruz

Inseguridad. La adolescente presuntamente integraba una banda de cinco asaltantes de taxistas. Todos tenían entre 13 y 17 años de edad

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Audiencia. Instantes en que los 29 jóvenes se encontraban ante la jueza Salas. Fueron liberados por falta de pruebas



Guider Arancibia Guillén, El Deber

Cinco menores de entre 13 y 17 años asaltaron el sábado por la noche al taxista Virgilio Choque Vargas en un barrio del Plan Tres Mil, lo apuñalaron, le arrebataron el vehículo y escaparon. Lo sorprendente del caso es que una adolescente de 13 años era una de las líderes en el atraco.

Tras conocer el caso, la Policía fue tras ellos. Dos varones escaparon, pero tres cayeron en manos de los agentes (un varón y dos muchachas), entre ellos la menor de 13 años.

“Para detenerlos montamos un operativo, durante el cual la chica de 13 amenazó de muerte a los policías. Nos llamó la atención la agresividad de la menor”, dijo el fiscal Francisco Núñez del Prado. 

Según las investigaciones de agentes de Diprove, todo sucedió cuando el grupo de supuestos pandilleros hizo parar un taxi, uno de ellos se sentó al lado del chofer y los otros en el asiento de atrás. Le pidieron que los lleve hasta el barrio San Luisito, en el trayecto la chica de 13 entabló  conversación con el conductor para hacerle creer que eran personas de bien. Antes de llegar a su destino el pasajero de adelante sujetó al taxista del cuello, mientras que otro desde atrás sacó un cuchillo y lo apuñaló. 

El taxista detuvo el vehículo y forcejeó; sin embargo, los jovenzuelos lograron despojarlo del motorizado para luego escapar. A pocos metros el auto se detuvo por un desperfecto, por lo que los jóvenes se vieron obligados a abandonar el motorizado y escapar a pie.

A pesar de estar herido, el taxista logró pedir auxilio. Los vecinos escucharon sus gritos y llamaron a la Policía. El herido fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde se constató que las heridas provocadas con el cuchillo no lesionaron partes vitales de su organismo. 

Efectivos de Diprove acumularon información de los asaltantes y practicaron un operativo, logrando la detención de tres de los atracadores, dos de ellas mujeres.

Un varón de 17 y una mujer de 16 ya imputables a la ley penal fueron enviados a la cárcel de Palmasola por orden del juez cautelar Zenón Rodríguez. 

Ayer, la adolescente de 13  fue presentada por el fiscal Núñez del Prado ante la jueza de la Niñez y Adolescencia  Shirley Becerra. En la audiencia la menor negó su participación en el hecho. Inicialmente, cuando acudió a declarar ante el fiscal se acogió al derecho del silencio.

El fiscal Núñez del Prado dijo que existen pruebas fehacientes de la participación de la adolescente en el atraco, incluso se sabe que ella y sus cómplices, tras la comisión del delito, se cambiaron de vestimenta para tratar de burlar a la Policía y a la víctima.

Por las pesquisas de la Fiscalía se sabe que la menor de 13 años vivía con su madre y su hermano mayor.

Su madre solo asistió a su declaración ante el fiscal, pero no estuvo en la audiencia cautelar. Cuando el fiscal requirió la presencia de su hermano, este contestó que estaba en una fiesta y que no le importaba nada de su hermana. 

La jueza Becerra dijo estar sorprendida por el caso y consideró que este hecho es una alerta para los padres de familia.

La jueza señaló que la conducta demostrada por la muchacha implicada en los atracos es una muestra del total abandono de los progenitores, de la ausencia de valores y de respeto.

En tal sentido ordenó la remisión de la menor de edad al hogar La Esperanza.

Hay cada vez más chicos infractoresLa Fiscalía de Diprove registra que en menos de una semana al menos cinco audiencias cautelares se realizaron en los juzgados de la niñez y adolescencia en los que se involucraron en asaltos a taxistas unos 10 muchachos de entre 14 y 18 años.

Los registros del fiscal Francisco Núñez del Prado señalan que el jueves de la semana pasada se presentaron dos víctimas de atracos para denunciar robo agravado de sus motorizados. En uno de los hechos también se vieron implicados adolescentes de 14 y 15 años, entre ellas dos mujeres.

Según las investigaciones, estos formaban parte de la pandilla Urban Clan, que opera en el Plan Tres Mil y en la Villa Primero de Mayo. En este caso se recuperó el motorizado y los autores fueron detenidos y remitidos por orden de jueces de la niñez a hogares de albergue, como establece la ley.

En otros dos hechos también se reportó la participación de cinco adolescentes, entre ellos una mujer.  

En el último mes los tres juzgados de la niñez resolvieron la situación jurídica de más de 20 adolescentes que fueron enviados a los hogares.

Los juzgados recibieron denuncias en sentido de que los infractores se escapan de los hogares.

Una jueza libera a 29 jovenzuelos La jueza cautelar Valeria Salas favoreció con medidas sustitutivas a 29 jóvenes, supuestos miembros de una pandilla, que fueron detenidos por la Policía cuando celebraban una reunión en una casa por la avenida Cumabi.

El fiscal  Olvis Égüez los presentó en el juzgado y los imputó por el delito de asociación delictuosa. Según las investigaciones policiales, los individuos estaban protagonizando peleas, escándalos y lanzaban amenazas a los vecinos. Fue de esa forma que los vecinos llamaron a la Policía y hasta el lugar acudieron efectivos de diversas unidades. Varios escaparon, pero 46 fueron atrapados y 29, llevados ante el juez.  Los informes policiales señalan que los supuestos pandilleros estaban reunidos en una casa listos para atacar la casa de un líder de otra pandilla.

No obstante, los detenidos negaron ese extremo y aseguraron que estaban reunidos por encargo de una persona que los contrató para hacer un desalojo. Sin embargo, la tarde de ayer ante la jueza cambiaron su versión.

De forma casi unánime dijeron que acudieron a esa casa para celebrar una reunión de amigos y que de su poder no se les incautó armas. 

La jueza decidió liberarlos con la condición de que presenten  dos garantes personales. El fiscal Égüez estuvo de acuerdo con el fallo al considerar que no había elementos de prueba.