Van por Cumbre

Centa Rek L.*

CR No se han cerrado todavía las heridas de aquella violenta golpiza que un contingente de la policía, por órdenes superiores, propinó a los indígenas que marchaban para que se suspenda la construcción de una carretera que de construirse destruiría su territorio que se extiende sobre el Parque Nacional Isiboro Secure (Tipnis).

Con muchos contratiempos se acaba de aprobar el reglamento a una ley corta que se hizo al calor del arribo de los indígenas a la ciudad de La Paz, donde estos fueron vitoreados como héroes nacionales por una población sensibilizada por la causa indígena y cansada de las políticas de un gobierno que va mostrando día a día mayores abusos, incumplimiento de la constitución, de las leyes y violaciones reiteradas y frecuentes de los derechos humanos, sumados a un alto nivel de inflación, a salarios bajos, promesas incumplidas, empresas nacionalizadas por el estado que no dan fruto, alto nivel de corrupción, aumento del narcotráfico y de la inseguridad ciudadana, entre otros males que agobian al país.



Como se dice el cadáver todavía no se enfrió: hay duelo, dolor, molestia, desilusión y hartazgo en la población boliviana y el Ejecutivo para reflotarse no encuentra una mejor estrategia que idear una “Cumbre Social” planteando que de ella saldrán los lineamientos para definir el proyecto de gobierno de los próximos tres años de gestión que le quedan al presidente Evo Morales.

En un ambiente de tensiones, bloqueos, huelgas y marchas que se intensifican el gobierno pretende sacar adelante su llamada “Cumbre social” que el pueblo y los sectores rápidamente descubren que no será otra cosa que la misma junta de adeptos incondicionales que le quedan al masismo.

A la par que la “Cumbre” se desprestigia el gobierno no para de enviar sus globos de ensayo: plantea primero que sus adeptos tratarán el tema de la eliminación del subsidió a los hidrocarburos, medida altamente resistida y que ya generó una pueblada en enero pasado, haciendo que el Presidente por primera vez tenga que retroceder y anular un decreto que autorizaba el alza de carburantes en más de un 80%. Como las voces del pueblo vuelven a alzarse contra la medida, aparecen otros actores políticos a plantear que se tratará el tema del control de los medios de comunicación, acusando a estos de haberse transformado en actores políticos, por el simple hecho de que informan y dan cuenta de los desmanes y distintos actos irregulares que cometen autoridades y funcionarios masistas.

En la cercanía del inicio de la “Cumbre” el gobernador de Cochabamba y los sectores cocaleros hacen una multitudinaria marcha para pedir que la carretera se construya por el territorio del Tipnis y se anule la ley que se acaba de dictar y reglamentar y que plantea la intangibilidad del territorio indígena y reserva natural: El gobierno comienza a la par una campaña para llevar a cabo la consulta a los habitantes del Tipnis que no realizó a su debido tiempo y que fue el motivo de la marcha que duró 62 días. ¿Volver a la consulta? Desconcertante iniciativa, desconociendo la ley que declara intangible el territorio. Se comenta que esta propuesta surge a raíz de que el gobierno ha estado trabajando para dividir a los indígenas pobladores del Tipnis y cree que de esta manera ganará la consulta y seguirá adelante en sus planes de destrucción del Parque.

Descubrimos de este modo que la “cumbre” es un invento para sacar adelante la agenda que el gobierno viene implementando desde el primer mandato de Evo Morales, quien ni bien subió al gobierno olvidó la agenda de octubre y su propuesta de escuchar al pueblo para hacer sólo y llanamente lo que le exigen sus intereses de permanecer en el poder a toda costa.

La economía errática, la terrible ola de inseguridad ciudadana, el narcotráfico desenfrenado, la conservación del medio ambiente, las deficitarias empresas nacionalizadas no son el tema que preocupa a la “Cumbre” que agrupará en realidad a la nueva oligarquía cocalera, minera y de un pequeño grupo de empresarios que siguen todo lo que el gobierno les pide, creyendo que de esta manera podrán sobrevivir a los ataques que reciben permanentemente.

La llamada “cumbre” es un intento de ponernos a los bolivianos frente a un terreno minado a nombre de que se otorgarán la licencia de ir en contra ruta de la constitución, las leyes, los compromisos, los pedidos reales del pueblo por un supuesto mandato de “los movimientos sociales”. Claro que este cuento ya no se lo cree nadie, ni ellos mismos.

Ante las evidencias de que el evento es una parodia, es posible que vayan por “Cumbre” y salgan trasquilados.

*Senadora por Santa Cruz