Y lo mucho amansa… (acerca del cinismo vicepresidencial)

Carlos Federico Valverde Bravo

Al parecer, con este viejo refrán el Vicepresidente García Linera trata de convencernos de que nunca hubo un 25 de septiembre del año 2011 en este país. En efecto, lo escuchamos en Tv y Radios mostrarse “muy confundido” porque, a decir de él… los escupidos y los latigueados están juntándose con los escupidores y los latigueadores , al referirse a los indígenas de tierras bajas que han decidido hacer su propia “cumbre” e invitar a los Gobernadores de Beni y Santa Cruz.

Si el Gobierno de Evo/Alvaro no hubiera pateado, masacrado, humillado, insultado a hombres, mujeres y niños indígenas del Oriente hace apenas 2 meses, se pudiera entender el desconcierto del Vicepresidente pero… si lo hizo!!! Fue el Gobierno del “yo no fui”, el que agredió y golpeó a los indígenas marchistas de tierras bajas; fue el propio García Linera quien dijo saber quién dio la orden para que la masacre se llevara a cabo; es este gobierno el que evita el esclarecimiento de lo ocurrido en Chaparina. Entonces, resulta cínico que no sólo se critique a los indígenas sino que crea que los masacrados y humillados están en la “obligación moral” de permanecer como “aliados” del Gobierno por una cuestión de Clase, dado que no se lo va a hacer por condición indígeno/cultural.



Es cínico referirse a escupidores y latigueadores “de la derecha” cuando el Gobierno, a nombre de una inexistente o muy rara concepción de izquierda fue el que latigueó y humilló, por la vía de Policía, a los indígenas de tierras bajas el 25 de septiembre en Chaparina.

Queda claro que el Vicepresidente tiene la intención de quejarse porque las espaldas y los rostros indígenas cambian de látigo y de escupidores (reitero, ellos, los del Gobierno lo hicieron el 25 de septiembre en Chaparina); el Vicepresidente está buscando, enturbiar las aguas para que todo parezca ser parte de lo mismo, cuando es claro que el Gobierno no tiene moral para reclamarle a nadie su trato con los indígenas del Oriente.

Probablemente suene raro que los Indígenas del Oriente inviten a los Gobernadores del Oriente a una Cumbre propia; en el Oriente mismo los indígenas de tierras bajas han sido humillados y marginados; han sido golpeados más de una vez, pero, me asiste la certeza de que la invitación es parte de la estrategia para avanzar del movimiento indígena que ha demostrado tener una meridiana claridad en lo que busca; hay una diferencia de clase entre indígenas y Gobernadores; de eso no hay duda. Sin embargo, habiendo visto el desprecio de parte de intelectualidad aimarizante hacia los indígenas de tierras bajas, de la que forma parte el Vicepresidente, la diferencia de clase no parece ser una diferencia de raza; más claros o más oscuros, con más o menos mestizaje, es más fácil que se reconozcan entre ellos porque ellos ya saben que lo que hay “al otro lado” es la idea de su aniquilación porque los que manejan el poder los consideran una minoría sin derecho a su monte y a su cultura.