Declaraciones. Abogados, un excomandante y actual legislador y un asambleísta del MAS acusan al jefe de las FFAA de alterar la cadena de mando. Exigen investigación.
Polémica. Las declaraciones del general Tito Gandarillas causaron controversia
Marco Chuquimia. La Paz, El Deber
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Al menos dos abogados especialistas en temas militares, Carlos Ardiles y Oswaldo Rojas, coincidieron, por separado, en afirmar que el actual comandante en jefe de las FFAA, general Tito Gandarillas, admitió la comisión de delitos militares cuando declaró que envió aviones a Rurrenabaque el 25 de septiembre de 2011 durante la represión a los indígenas.
Rojas dijo que el Código Penal Militar señala con claridad los delitos que cometen los miembros de las FFAA; según esta explicación, el primer delito es usurpación de funciones porque el general Gandarillas debió informar de sus actos mínimamente al comandante en jefe de las FFAA, el almirante Armando Pacheco, y no podía actuar por ‘iniciativa propia’.
Luego dijo que si actuó por iniciativa propia, cometió el delito de daño económico al Estado porque fue quien pagó la gasolina de los aviones, que ni siquiera auxiliaron a alguna persona y solo era para reprimir a la gente, cuestionó el abogado.
Finalmente, recordó que Gandarillas ya declaró con anterioridad que recibió pedidos para el envío de naves a esa zona y tres meses después cambia su versión, entonces, dijo el abogado, se adecúa el delito de falsedad de relación y por tanto debería ser sancionado.
El senador Marcelo Antezana (PPB-CN), un ex jefe militar, dijo que Gandarillas se ganó gratuitamente su inclusión en la investigación que realiza la Fiscalía de La Paz, porque admitió que fue parte de un hecho que es investigado por violación de los derechos de las personas.
El abogado Carlos Ardiles, explicó que la Ley Orgánica de las FFAA (LOFA) señala claramente las atribuciones que tienen los comandantes de Fuerza, y en este caso, el artículo 65 de esta norma explican las tareas que pueden realizar.
Añadió que la cadena natural de mando es el capitán general, que es el presidente del Estado, el comandante en jefe, que era el almirante Pacheco, y luego los comandantes de Fuerza.
Para Antezana, la designación de Gandarillas es el “premio” que recibió por su lealtad al poder político y que las afirmaciones del militar es la respuesta que tiene el Gobierno de esa lealtad y que nunca se sabrá si realmente existió esa orden de enviar aviones.
El diputado Edwin Tupa (MAS) dijo que Gandarillas debe explicar esas declaraciones porque según él nadie puede actuar por iniciativa propia y que la Constitución y las leyes, en este caso la LOFA, señala las labores que deben cumplir las autoridades castrenses.
Para el diputado Jaime Navarro, la declaración del jefe militar explica el porqué fue designado como nuevo comandante cuando tiene un proceso pendiente por el caso Yucumo.
Al vuelo
– En septiembre del pasado año, el general Tito Gandarillas declaró públicamente que el envío de aviones a Rurrenabaque se realizó por un pedido de ayuda humanitaria.
– El transporte aéreo fue uno de los conflictos que enfrentó el Gobierno porque se informó en esa oportunidad de que habían recurrido incluso a los aviones de EEUU que están a cargo de la NAS.
– También se dijo que la FAB recibió un pedido del Ministerio de la Presidencia para asistir a los indígenas desplazados, pero que la burocracia militar evitó el envío rápido de las aviones.
– En la FAB, cuatro oficiales, que pidieron el anonimato, afirmaron que es ‘imposible’ que se ordene el viaje de un avión sin una orden superior.
– Dijeron que el entonces comandante de la FAB no podía actuar sin una orden y que en todo caso cualquier movimiento debe ser con un “plan de operaciones” y que se asignan tareas específicas.