Evo anticipa que la consulta aprobará el camino; indígenas inician ascenso a La Paz


Contra la carretera. La IX marcha se encuentra a 310 kilómetros de la sede de Gobierno. En filas indígenas ya se nota el cansancio. Hoy pretenden avanzar al menos 15 kilómetros.

Evo está “convencido” de que la consulta aprobará el camino

A puertas de la realización de la consulta “previa”. TIPNIS. En una entrevista con el diario El País de España, Morales señaló que las voces críticas a su Gobierno vienen de la derecha, la prensa y de algunos “grupúsculos”.

Página Siete/ La Paz – 29/05/2012



A puertas de la realización de la consulta “previa” a las comunidades del TIPNIS, el presidente Evo Morales vaticinó que ese proceso concluirá con la aquiescencia de los indígenas para construir una carretera que pase por el núcleo de esa zona protegida.

“No es un proyecto nuevo. Yo creía estar cumpliendo un mandato para integrar y crear tres puertas de entrada y salida de la zona amazónica al altiplano y del altiplano a la zona amazónica: por Santa Cruz, La Paz y Cochabamba. Eso es integración. Estoy convencido de que en la consulta que haremos la gente dirá: hagan el camino”, manifestó.

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El Mandatario concedió una entrevista exclusiva en la ciudad de Cochabamba al diario español El País, que publicó las declaraciones de Morales ayer.

En la misma pregunta, Morales contestó que un grupo de “hermanos indígenas” se ha juntado con la derecha para desencadenar una gran acción política de oposición a su Gobierno con el pretexto de defender el medio ambiente, en referencia directa a la IX marcha indígena que viene desde la ciudad de Trinidad (Beni) hasta la sede de Gobierno, exigiendo que se respete el TIPNIS y se abrogue la Ley 222.

Esta norma establece la realización de una consulta que es rechazada por la IX marcha indígena pues se pretende realizar a destiempo, cuando el Gobierno licitó y adjudicó la construcción de esa carretera a la empresa brasileña OAS, aunque ahora en un intento de revertir esas decisiones busca rescindir el contrato firmado con esa transnacional.

Por otro lado, Morales desmintió en esa entrevista que en el país exista desencanto con su Gobierno, como señalan encuestas realizadas por diferentes empresas o estudios que indican que aumentaron los conflictos en los últimos meses y en relación con otros gobiernos.

Desvirtuó que en la ciudad de El Alto se dé una situación de desencanto, como afirman líderes políticos conservadores.

“Siempre hay voces críticas. La derecha, la prensa, algunos grupúsculos. ¿Quiénes están desencantados?, ¿la clase media? Me dicen que no es clase media, sino clase a medias. Y algunos profesionales que se preguntan cómo es posible que un indio sea presidente”, manifestó Morales en la entrevista con El País.

Otras frases

Huanuni El problema que más me dolió fue el enfrentamiento de Huanuni en 2006.

Colonia “Encontré un Estado colonial mendigo. Hemos bajado tremendamente la pobreza y la mortalidad materno-infantil”.

Respeto Toda empresa que haya invertido en Bolivia y cumpla las condiciones pactadas será respetada.

Dice que OAS fue expulsada del país

En la entrevista publicada por el diario español El País, el presidente Evo Morales afirmó que su Gobierno expulsó a la empresa brasileña OAS de Bolivia.

Con esa afirmación desvirtuó la pregunta de que con la construcción de la carretera por el centro del parque nacional y territorio indígena Isiboro Sécure estuviera azuzando algún interés económico de Brasil, como denunciaron sectores indígenas.

“En cuanto a supuestos intereses brasileños, acabamos de expulsar a la empresa constructora OAS, porque no estaba cumpliendo las condiciones del contrato”, aseguró.

La empresa brasileña tenía a su cargo la construcción de la carretera San Ignacio de Moxos (Beni)- Villa Tunari (Cochabamba) que atraviesa el TIPNIS.

El pasado 10 de abril, el Jefe de Estado explicó la decisión gubernamental de anular el contrato con la empresa y que la determinación había sido asumida tras una evaluación con la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC); además, se decidió ejecutar la boleta de garantía de la empresa por el incumplimiento del compromiso asumido con el Estado boliviano.

La empresa respondió que no había incumplido su contrato y ABC sigue aún analizando la decisión.

Oficialmente no se conoce si el contrato ya fue resuelto y si ya se ejecutó la boleta de garantía por el incumplimiento de OAS.

Marcha pasa Yucumo en paz e inicia ascenso

La movilización se encuentra a 310 kilómetros de la sede de Gobierno. En filas indígenas ya se nota el cansancio. Hoy pretenden avanzar al menos 15 kilómetros.

imageEl Deber, 29 de Mayo de 2012

Solo las linternas delataban a los marchistas en la carretera. La columna comenzó a moverse a las 5:00 y la oscuridad de la madrugada escondía aún las banderas blancas con el patujú en el centro y las tricolores que venían atrás. La gente caminaba a paso firme, formada y casi en silencio. Había un sentimiento parecido al temor, más cercano a la incertidumbre, que fue disipándose mientras la marcha indígena superaba cada puerto que la acercaba a Yucumo.

El primer alivio llegó cinco minutos antes de las seis, cuando atravesaron el puente San Lorenzo, de unos cinco metros de largo que habría pasado desapercibido si no fuera que allí, el año pasado, los colonizadores de Yucumo pusieron un cerco humano que impidió a los indígenas avanzar. El Gobierno lo describía como una vigilia y los indígenas, como un bloqueo; fue lo que los retuvo el tiempo necesario para que la Policía reprimiera la marcha y se lleve a hombres, mujeres y niños maniatados.

El sol también jugó a favor de los indígenas. Ayer llegó tarde. Solo a las 6:20 desveló la marcha, justo cuando la columna ya estaba a pasos de la esquina donde se estacionan los vehículos de la Asociación de Transporte Libre. Ladridos y una melosa cumbia emparentada con un huaiño acompañaban el caminar. No había casi nadie en las calles, solo algunos borrachos recogiéndose a casa después de una noche de alcohol se cruzaron con este grupo de gente que mantuvo el silencio. Ni siquiera ellos los insultaron.

“Vámonos. Apúrate, después van a decir que estamos con los marchistas”, le dijo una mujer con una pollera fosforescente a otra de pollera verde, mientras sus parejas se alejaban abrazados, absorbidos por una conversación que debió quedar pendiente de la noche de farra.

La marcha pasó el retén de la carretera hacia Quiquibey  y comenzó a ascender la montaña. Los primeros kilómetros hacia arriba fueron sobre una vía asfaltada, algo que la columna no pisaba desde el 27 de abril, cuando abandonó Trinidad.

La ruta entre Yucumo y Quiquibey alguna vez fue asfaltada, pero hoy es una muestra de abandono y falta de mantenimiento. Hay más baches que terreno despejado. Una mujer se desmayó por el esfuerzo de la caminata y fue socorrida en ambulancia.

La marcha llegó muy cansada al campamento a las 10:40, pero no pudo reposar. Había que armar carpas, cocinar la comida, recoger agua. El lugar donde están no es el mejor, pero es hasta donde le dieron las fuerzas para llegar. Es un pequeño desmonte de tamaño parecido a un cato de coca (un cuadrado de 40 metros de lado). Tiene el pasto crecido y dos casetas de madera que parecen abandonadas. Es como el lugar perfecto para esconder víboras. Nada de eso parece molestar a los marchistas.

Los niños juegan por todos lados, las mujeres cocinan, los hombres arman carpas. Hoy saldrán a las 6:00 al camino. Quiquibey está a 24 km, pero ellos solo caminarán 15 km. Queda aún mucha montaña por subir, restan 310 kilómetros hasta La Paz y, aseguran, no están en competencia con nadie.

De a pie

– Respuesta. La columna de la marcha decidió responder a la carta que Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia, envió el 24 de mayo. En el texto le piden que ‘no mienta’, le dicen que la marcha sí tiene interlocutor válido, que son la presidenta de la movilización, Bertha Bejarano, y el presidente del comité político, Adolfo Chávez.

– Invitación. A través de una resolución se decidió invitar a James Anaya, relator especial para asuntos indígenas de la ONU, para que visite Bolivia. En la misiva le aseguran que los derechos de los pueblos indígenas están siendo violados por el Gobierno, que además trata de dividir a las organizaciones con convenios y prebendas destinados a que acepten la construcción de la carretera por el Tipnis.

– Presentes. Indígenas del altiplano iniciaron ayer una caminata desde Potosí, en la zona fronteriza con Chile y Argentina, para exigir la salida del país de una minera canadiense que opera en el lugar y pretenden unir su protesta en La Paz a la de los marchistas amazónicos que protestan contra la construcción de una carretera en el Tipnis.