Alberto Mansueti
Déjeme explicarle las cinco maneras cómo el socialismo fomenta la criminalidad, y decirle cuál es la razón por la que lo hace:
1) “Redistribuir la riqueza” es uno de los lemas principales del socialismo. ¿Por qué todos van a esperar a que lo haga el gobierno? Los más impacientes y arrojados, oyendo que “los políticos corruptos se quedan con el dinero”, toman una pistola y lo hacen ellos mismos por su cuenta y riesgo, con el primer “ricachón” que ven por la calle. Los choros son los socialistas más “practicantes” y consistentes de la “redistribución”.
2) El socialismo explica la delincuencia como una “consecuencia de la pobreza, que a su vez resulta del capitalismo”. Así justifican y legitiman por anticipado al ladrón y al criminal cuando le declaran “productos de la sociedad capitalista”, y por consiguiente exentos de culpa. El robo y el asalto se hacen así excusables porque tienen una “causa”.
3) La frase “la propiedad es un robo”, del socialista francés Proudhon, es otra consigna cuya repetición insistente también estimula los ataques armados, hurtos, fraudes y estafas y otros delitos contra la propiedad privada. El robo y el asalto se hacen, más que excusables: actos de real y verdadera justicia.
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4) El “odio de clase” que los socialistas predican a diario contra todos “los burgueses” que son los “explotadores” (y los “evasores de impuestos”), es otro factor que también alimenta toda suerte de robos, asaltos y atracos a mano armada, contra una clase media totalmente desarmada, por la prohibición a los privados de la posibilidad de llevar o tener armas para defenderse por su cuenta; el ladrón y el asaltante saben que sus víctimas están desarmadas porque el Gobierno socialista les ha vedado su legítima defensa, ¡como declarando que no tienen ese derecho!
5) Por otro lado, la insistencia socialista en que “la salud y la educación del pueblo son más importantes que la policía”, mina y socava la confianza en la policía, y también devalúa en la estimación general la propia función policial, ya de por sí bastante degradada por la corrupción reinante entre los uniformados. De esta forma el socialismo inutiliza e incapacita por completo a la policía para cumplir su función.
Y es que hay una razón para todo esto: mientras más insegura y atemorizada esté la clase media, y más a merced del hampa común, desbordada y sin freno, más indefensa estará frente el socialismo. Porque el miedo le incapacita para pensar, razonar y actuar conforme a los hechos reales y a la lógica. Y si al miedo se le añade el adoctrinamiento socialista en la educación, tenemos completo el cuadro: la clase media atontada ve en el socialismo una salvación y no una agresión. Cuanto más crimen, demanda más “control” y exige más “autoridad”.
Entérese amigo: el crimen es 100% funcional al socialismo.