La oposición pelea un mismo espacio sin una figura descollante


NINGUNOFaltan casi 20 meses para las elecciones 2014, pero el tiempo parece corto para que los opositores lleguen a Palacio Quemado. Una encuesta de Captura Consulting encargada por EL DEBER en el eje central de Bolivia (Santa Cruz, El Alto, La Paz y Cochabamba) encuentra que uno de cada cuatro encuestados no ve a ningún candidato opositor como fuerte para enfrentar a Evo Morales en las elecciones de diciembre de 2014.Y los 600 encuestados (ver ficha técnica en la pág. 2) tenían de dónde elegir. Se les proporcionó una lista de 10 figuras políticas que han manifestado su interés en ser candidatos, que han ejercido poder en el pasado o que se proyectan como posibles liderazgos nacionales en un futuro. La encuesta ubica a Samuel Doria Medina, líder de Unidad Nacional, como el candidato mejor perfilado, con un 17%. Está solo un punto arriba de Rubén Costas, gobernador de Santa Cruz, y cinco por delante de Juan del Granado, exalcalde de La Paz y líder del Movimiento Sin Miedo.Disparidad regionalEl más constante de los tres punteros es Doria Medina. El empresario cementero, que ya ha participado de dos elecciones nacionales tiene presencia en las cuatro ciudades medidas, pero su centro político es La Paz (24%). En El Alto y Cochabamba dos de cada diez electores votarían por él y la proporción desciende a uno de cada diez si la consulta es hecha en Santa Cruz de la Sierra.Rubén Costas está más arraigado en Santa Cruz, por obvios motivos. El 31% de intención de voto en la capital oriental amortigua la poca presencia en el occidente. Solo tres de cada cien paceños votarían por él y uno de cada diez cochabambinos le daría su confianza. Tal vez el dato más llamativo es que el 5% de los alteños también lo apoyaría, ya que en dicha ciudad Costas no aparecía. Doria Medina y Costas no han rechazado la posibilidad de una alianza, algo que sí ha hecho Del Granado, que cifra su 12% en La Paz, donde dos de cada diez votaría por él, pero con escasa presencia en Santa Cruz, donde recoge solo el 8% de la preferencia electoral.Viejos liderazgosEl expresidente Carlos Mesa tuvo un pico de popularidad de un 80% cuando iniciaba su gestión, en 2004. Pese a que no es candidato, algo de eso queda en el imaginario popular y un 8% de la población del eje central le daría su voto. Mesa oscila entre un 10 y un 13% entre La Paz, El Alto y Cochabamba, pero solo tendría el apoyo de un 3% de la población en Santa Cruz, región con la que tuvo varios choques durante su accidentada presidencia.Adriana Gil, actual diputada y exmilitante del MAS que ha anunciado su intención de ser presidenta, arrastraría un 6% de caudal electoral. Lo logra, principalmente, por el 11% que obtendría en Santa Cruz de la Sierra.Otros que fueron fuertes en el pasado, como Manfred Reyes Villa y Jorge Tuto Quiroga, van desapareciendo del imaginario popular debajo del 5%. Lo mismo sucede con Luis Revilla, actual alcalde de La Paz, que no lograría traducir el amplio respaldo a su gestión ciudadana en votos.Para Óscar Ortiz, secretario general de la Gobernación y uno de los articuladores políticos de Costas, la encuesta es válida; sin embargo, aún no se puede hablar de intención de voto, ya que ni todos son candidatos (ni Costas lo es) ni la elección está cerca. Cree que el escenario actual es este, pero cuando se acerquen las elecciones, el pueblo sabrá distinguir entre el candidato que represente a la oposición y centrará los votos en él. No habrá dispersión.Doria Medina, por su parte, es optimista. Cree que hay un empate entre los que respaldan a Evo Morales y los que están en su contra y que la gran dificultad radica en encontrar el candidato con mayor respaldo para enfrentarlo en las urnas. En su opinión, Evo se hace más fuerte ante la dispersión de la oposición, pero considera muy positivo que Rubén Costas trate de organizar un partido con proyección nacional, Movimiento Demócrata Social. También lamenta la decisión del MSM de no aceptar alianzas. Cree que Del Granado podría repetir sus errores de Sucre y Beni, donde mantuvo sus candidaturas y en ambos casos obtuvo solo el 2% de los votos. “Llegado el momento acordaremos algún método para elegir el mejor candidato que vaya contra Evo Morales y con que podamos combatir”, augura Doria Medina. Un acuerdo programático puede acercar posiciones entre Costas y Doria MedinaNo hay candidatura sin programa de Gobierno. Es por ello que Samuel Doria Medina considera que una cumbre programática puede comenzar a unir a los que ahora se consideran muy alejados. Ni siquiera descarta la posibilidad de pactar con el Movimiento Sin Miedo, que ya ha descartado cualquier alianza, por considerar que Doria Medina y Costas no representan a la izquierda democrática de la cual procede el MSM.“Juan (del Granado) se está chocando contra la realidad. Se lo ha invitado a participar e incluso entre UN y MSM tenemos una alianza en La Paz para darle gobernabilidad a Luis Revilla”, dice Doria Medina.Pese a que el industrial cementero y el gobernador Rubén Costas se encuentran en francas movilizaciones para conseguir la candidatura, ninguno de los dos se considera aún candidato. Así lo aclara Óscar Ortiz, que explica que no necesariamente Costas será presidenciable, sino que se tratará de elegir al mejor postulante.Doria Medina cree que se podría comenzar a organizar una candidatura alternativa a Evo Morales a través de un congreso programático que defina cuáles serán los temas alrededor de los que se construirá la propuesta de la alianza opositora. “Ya hay un bosquejo. Lo primero que ofreceremos es unidad frente a la confrontación planteada por el MAS. Luego definiremos un modelo económico que esté basado en la producción y no en el rentismo del Estado. También el respeto a la ley y a la Constitución y una cruzada para modernizar y resolver los problemas de seguridad ciudadana, que se han desbordado en el último tiempo. Luego veremos quiénes están en la alianza y quiénes son los candidatos”, dice Doria Medina.Por su parte, Ortiz considera que hay ejes muy claros alrededor de los cuales girará la alianza: compromiso con la democracia, la autonomía como modelo de Estado, recuperación de la república como sistema de Gobierno y una economía solidaria que luche contra la pobreza de manera agresiva, pero integrada con el mundo.Claves Alianzas, fichajes y programas1 Solamente Samuel Doria Medina y Rubén Costas hablan de unidad. Entre ambos suman un 36% de intención de votos y tratan de fortalecer sus proyectos individuales antes de sellar la alianza.2 Tratarán de disminuir al mínimo la cantidad de candidatos. En los próximos meses se darán negociaciones para enlazar a los liderazgos que buscan mostrarse como una opción válida.3 La construcción de su oferta programática es clave. Tiene que mostrarse como distinta a la del Movimiento Al Socialismo, pero deberá leer cuáles son los caminos sin retorno construidos por el proceso de cambio.4 El apoyo indígena es clave. Si la Cidob y Conamaq no logran articular su partido, el respaldo indígena sumará legitimidad al proyecto opositor.Análisis Todavía están lejos de disputar el poder a Evo MoralesJorge Lazarte | PolitólogoEstá claro que hay un mejoramiento de puntajes en los posibles candidatos de la oposición, pero están lejos de disputar el poder al eventual candidato del Gobierno, que sería Evo Morales. El dato de la encuesta que la preferencia del electorado no favorece a ninguno de los posibles postulantes es bastante indicativo. Esta resistencia potencial puede que los que no están con el Gobierno no confíen sus votos a estos candidatos potenciales. Hay señales de lo que la oposición no debe hacer si no quiere reproducir los resultados de las elecciones de 2009.El panorama puede variar hasta diciembre de 2014, pero esta y otras encuestas demuestran que Evo Morales no tiene el 50% de los votos hoy. Y esto es por la pérdida del electorado de clase media, que está descontento con el Gobierno. Esto hace que el Gobierno quiera recuperar ese caudal, distanciándose de los indígenas y olvidándose de su discurso indigenista.Es interesante el dato de que la gente no está de acuerdo con reformar la Constitución para permitir una segunda reelección de Evo. Es por ello que el MAS, en lugar de acudir a un referendo, ha decidido consultar al Tribunal Constitucional. La única catástrofe posible para el MAS es que Evo no sea candidato. Cualquiera que lo releve no rescataría la cantidad de votos y mucho menos reconquistaría a la clase media. La situación del MAS no es confortable, cualquiera sea la decisión del TCP.El Deber – Santa Cruz