La Corte Internacional de Justicia de La Haya no le devolverá la salida soberana al mar a Bolivia. Es más, si es favorable, el fallo le dará un triunfo simbólico a nuestro país, porque reconocerá que Chile tiene un asunto pendiente con Bolivia y permitirá que el Gobierno de Evo Morales busque apoyo en otros foros internacionales para finalmente negociar con sus pares de la nación transandina. Séptimo Día buscó a especialistas en la materia y les pidió que analicen la demanda presentada en La Haya.
Los bolivianos que viven en Chile sueñan con ver ondear la bandera tricolor en esas costas. Foto archivo El Deber.
Bolivia tomó un nuevo camino al presentar su diferendo con Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que podrá fallar en favor del peticionario, en contra o simplemente declararse incompetente. En caso de que el dictamen fuera positivo, el país logrará un reconocimiento jurídico internacional de que existe un conflicto pendiente con Chile que debe resolverse a través del diálogo de “buena fe”. Esto no significa que este Tribunal pueda obligar a Chile a entregar un acceso soberano al océano Pacífico. El diplomático e historiador Ramiro Prudencio resume que el efecto de la demanda será “un triunfo moral”.
Explica que la primera parte de la demanda boliviana plantea que todas las veces que Chile se ha comprometido a negociar el asunto marítimo se constituye en un derecho boliviano para pedir que ese país solucione la controversia. Pero la Moneda responde que no es un derecho, sino una aspiración. El diplomático considera que si la CIJ “dice que es un derecho entonces Bolivia podría tener más apoyo internacional, pedir a Naciones Unidas, a la OEA y a los Estados amigos de todo el mundo que lo ayuden a que Chile cumpla la resolución de la Corte de negociar con Bolivia la salida al mar”.
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La abogada internacionalista y diplomática Karen Longaric plantea tres posibles escenarios en caso de que la CIJ asuma positivamente la demanda: 1) podría otorgar la calidad de título jurídico a los actos unilaterales pronunciados por Chile en el marco de las negociaciones marítimas”, lo que algunos denominan derechos expectaticios.
2) “ese reconocimiento legal de la Corte, reviste de fuerza probatoria, es decir, los constituye en instrumentos probatorios, pero no los reviste de fuerza ejecutiva. 3) si ese reconocimiento jurídico que otorgue la Corte a los actos unilaterales de Chile implica un reconocimiento legal de la existencia de un conflicto entre Bolivia y Chile, le daría a Bolivia una mejor posición para negociaciones futuras”.
Ramiro Orías, abogado internacionalista y diplomático manifiesta que “la Corte no puede obligar a Chile a entregar una salida (al mar), lo que sí puede decir es que está pendiente una obligación a negociar”. En este caso el Tribunal “puede dar un plazo para iniciar un proceso de negociación y que cumpla la promesa que tantas veces hizo Chile a Bolivia”.
Para el constitucionalista Carlos Alarcón, “la consecuencia directa de ese fallo no es ni recuperar un acceso soberano al mar, ni consolidar un derecho expectaticio, sino que Chile se siente a negociar con Bolivia una salida soberana”.
El agente boliviano ante la CIJ, Eduardo Rodríguez, explicó en una entrevista con Erbol que las promesas de un Estado a otro para superar injusticias, generan derecho internacional que puede ser reclamado. “Creemos que el derecho internacional da una base. Esto puede llevarnos a concluir con Chile una negociación ininterrumpida y que permita una salida al mar”.
Si el fallo no es favorable
Si la respuesta de la Corte Internacional de Justicia fuera negativa, las consecuencias son mínimas, afirman los expertos.
“La opción que ha seguido la Cancillería es la opción con menos riesgos, o con riesgos controlados, porque si le va mal a Bolivia vamos a estar igual que ahora, donde Chile ya ha dicho que no está dispuesto a ceder soberanía”, resume.
Longaric coincide en que si “el el fallo de la Corte no resulta favorable a Bolivia, no estaríamos peor de lo que estamos ahora en el diálogo con Chile”.
Por su parte, Prudencio ve poco probable en que la Corte se declare incompetente si es que Chile no acepta la jurisdicción de este Tribunal para ver el caso.
Añade que la CIJ tiene dos facultades: una por la cual emite sentencias y otra consultiva. “Si Chile no acepta la demanda jurídica, la Corte podría aceptar la opinión jurídica consultiva y esa atribución no puede ser refutada por Chile”, señala Prudencio. En todo caso, las opiniones consultivas de la CIJ no son vinculativas, “pero sí es más o menos lo mismo, porque diría que Bolivia efectivamente tiene derecho a pedir a Chile que solucione el problema y recomendarle que lo resuelva”, concluye
DOS MOMENTOS
Guerra
El problema entre los dos países se inició en 1879, cuando Chile invadió el puerto boliviano de Antofagasta y le quitó 158.000 km2 de territorio.
Tregua
Bolivia firmó un Pacto de Tregua el 4 de abril de 1884,
aceptando bajo presión la ocupación militar de Chile en curso de su departamento Litoral.
Negociaciones
Desde entonces, Chile y Bolivia desarrollaron diversas negociaciones para resolver la demanda marítima que se plasmó en eventos internacionales y negociaciones bilaterales.
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El 23 de marzo de 2011, Bolivia anunció la decisión de interponer una demanda ante tribunales internacionales al no haber prosperado por la vía del diálogo una solución a la demanda marítima.
Demanda
El 24 de abril, Bolivia presentó su demanda ante la Corte Internacional de Justicia, encargada de resolver las controversias entre los firmantes del pacto de Bogotá.
Base
El pedido refiere que Chile tiene la obligación de negociar con Bolivia un acuerdo que le conceda un acceso totalmente soberano al océano Pacífico.
Expertos consideran que fue un acierto no demandar el Tratado de Paz y Amistad que firmaron Bolivia y Chile
Expertos en derecho internacional consideran que fue un acierto no demandar el Tratado de Paz y Amistad que firmaron Bolivia y Chile en 1904, mismo que define los límites entre ambos países luego de la Guerra del Pacífico (1879). No obstante, hay posiciones encontradas, pues el constitucionalista y exviceministro de Justicia Carlos Alarcón afirma que ese era el único camino para que el país obtenga una salida soberana al oceáno Pacífico.
“Una demanda fundamentada y asociada al Tratado de 1904 hubiese sido rechazada por la Corte, aunque posiblemente Chile tratará de vincular esta demanda al Tratado de 1904 para negar la competencia de la Corte Internacional de Justicia”, señala la abogada internacionalista y diplomática, Karen Longaric.
Ramiro Orías, abogado internacionalista, explica que “de acuerdo al derecho internacional, los tratados que fijen fronteras se establecen con un sentido de perpetuidad, de permanencia para fijar justamente la estabilidad de las fronteras, en este sentido resulta muy difícil que una corte internacional pretenda o se arriesgue a modificar tratados que fijen fronteras”.
El historiador y diplomático Ramiro Prudencio coincide en que “hubiera sido un error muy grande (demandar el Tratado) porque hubiera obligado a la Corte a desestimar la demanda”.
“Lo que se puede hacer con ese tratado es demandarlo porque Chile no cumplió, pero no significa que se puede anular”.
El constitucionalista Alarcón tiene una tesis distinta: “Como estamos pidiendo derechos expectaticios y la base de esos derechos está necesariamente vinculada a los derechos adquiridos antes de la Guerra del Pacífico, el obstáculo para ser viable ese fallo va a seguir siendo el Tratado de 1904, porque es este Tratado el que bloquea los derechos adquiridos”.
Para Alarcón, un tribunal internacional podría admitir la nulidad del Tratado de 1904 porque se opone a un principio de derecho internacional imperativo que establece que las guerras de agresión son crímenes de lesa humanidad, que están tipificados en el estatuto de Roma y en la jurisdicción a la Corte Penal Internacional.
En esa línea asegura que “la demanda no va a ser suficiente aun ante un resultado favorable si no demandamos la nulidad del Tratado de 1904”. Bolivia se reservó el derecho de acudir a otras instancias.
HORA A HORA
BOLIVIA Y CHILE EN SU NUEVA ETAPA
En ambos países se aproximan elecciones
Bolivia cierra filas en torno a la demanda
Políticos de oficialismo y oposición se reunieron para respaldar la decisión de iniciar un litigio a Chile. No obstante algunas voces pidieron firmar un pacto para evitar que el tema se politice ante las elecciones generales de 2014
Candidatos en Chile rechazan demanda
En noviembre de este año, Chile celebrará elecciones generales. Los principales candidatos a la Presidencia rechazaron la demanda boliviana. Los analistas aseguran que su posición puede favorecerles o restarles votos.
ANÁLISIS
Chile tiene varios caminos para responder a la demanda
Karen Longaric | Abogada internacionalista y diplomática
Las respuestas que puede argüir Chile a su favor son varias, por ejemplo que los actos y pronunciamiento realizados por Chile eran parte de una serie de proposiciones ensayadas en un proceso de negociación, sin llegar a constituirse en propuestas definitivas. Por otra parte puede argumentar que no se puede otorgar valor jurídico a manifestaciones preliminares, que versan sobre cesión o canje de territorio. Los negocios jurídicos que comprometen la soberanía de un Estado requieren de formalidades legislativas e incluso previa consulta popular.
Por otra parte, Perú podría reaccionar adversamente y solicitar a la Corte intervenir en el juicio en virtud de que esas negociaciones estaban dirigidas a disponer territorios, sujetos a restricciones de disposición, establecidas en el Protocolo de 1929 suscrito entre Chile y Perú. Finalmente Chile podría sostener que un pronunciamiento favorable de la Corte sobre el petitorio boliviano, no obliga a Chile a reanudar negociaciones con Bolivia y menos a otorgarle una salida soberana al Pacífico, puesto que la solución pacífica de conflictos entre Estados se basa en el principio de Libre elección de los Medios.
Fuente: El Deber