La Fiscalía concluyó ayer la toma de declaraciones a las víctimas del caso Chaparina. Dirigentes indígenas desconocen la supuesta desaparición de seis niños y un padre de familia a raíz de la represión policial de la novena marcha en defensa del Territorio Indígena.
Adolfo Chávez, dirigente de la CIDOB, ayer en Trinidad. Foto APG.
Página Siete / La Paz, Bolivia
Dirigentes indígenas desconocen la supuesta desaparición de seis niños y un padre de familia a raíz de la represión policial de la novena marcha en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), en septiembre de 2011.
El MSM informó el miércoles que una mujer indígena del pueblo sirionó declaró sobre esas siete desapariciones.
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Según el MSM, la mujer sirionó declaró a la comisión de fiscales -integrada por Patricia Santos y Róger Velásquez- que durante la intervención a la marcha en Chaparina, el 25 de septiembre de 2011, desaparecieron siete personas y que hasta la fecha no retornaron a la comunidad.
El dirigente de la subcentral Isiboro Sécure, Fernando Vargas, aseveró que los indígenas del pueblo sirionó "nunca nos informaron. Para nosotros esto es totalmente nuevo”.
Similar opinión expresó el dirigente Emilio Noza, quien aseguró que la revelación le causó sorpresa porque a los dos años de los hechos no recibió ninguna información al respecto.
El dirigente Adolfo Chávez no descartó este hecho, porque tras la intervención a la marcha indígena levantaron listas de desaparecidos, "pero no se dio el seguimiento correspondiente por la persecución que sufrimos”.
Mientras, la activista de derechos humanos Olga Flores informó que, luego de nueve días de huelga de hambre, no hay respuesta a sus demandas. "El caso debería haber concluido. Por retardación debería haber un proceso contra el Consejo de la Magistratura, que es la responsable de la conducta de las autoridades judiciales”, manifestó.
La fiscal Santos concluyó ayer la toma de declaraciones de las 46 víctimas de la represión.