Orugas mopane. Muy nutritivas, cosecharlas es una industria multimillonaria en el sur del África. (Foto: Andy Nixon)
A medida que la población humana continúa acercándose a los 8 mil millones, alimentar a todas esas bocas hambrientas es cada vez más difícil. ¿Qué hacer?
Lima. Un gran número de expertos afirma que la gente muy pronto no tendrá más remedio que consumir insectos, una dieta también conocida como entomofagia.
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Saltamontes chapulines. Son servidos tostados y condimentados con ajo, jugo de limón y sal, o con guacamole. (Foto: Agencias)
Oruga bruja. Cuando se consume cruda su sabor es muy parecido al de las almendras. Contiene ácido oleico. (Foto: Tobias Titz)
Termitas. Al igual que en Sudamérica y en África, son cocidas al vapor en hojas de plátano. (Foto: Rundstedt B. Rovillos)
Picudo rojo de las palmeras. Estas larvas se pueden freír fácilmente, aunque pueden comerse crudas. (Foto: Rick Rudnicki)
Chinches. Son consumidas en Asia, Sudamérica y África. Tienen proteínas, hierro, potasio, etc. (Foto: Anna Dudek Photography)
Larvas del gusano de la harina. Son criadas en los Países Bajos para el consumo humano y animal. (Foto: ED OUDENAARDEN)
Fuente: peru.com






