Bolivia. Hay alianzas políticas y aumenta la guerra sucia. El Frente Amplio, de Doria Medina, sumó como aliado a Rafael Quispe. Del Granado busca librarse de los juicios. El MAS recibió a disidentes del MSM
El líder del UN, Samuel Doria Medina, ch’alla tras el acuerdo suscrito con el exdirigente de la Conamaq. Foto: APG NOTICIAS
EL DEBER /AGENCIAS
A siete meses de las elecciones generales, sectores del oficialismo y de la oposición mueven sus piezas en búsqueda de los votos. El Frente Amplio (FA), liderado por Samuel Doria Medina, selló ayer una alianza con el dirigente indígena Rafael Quispe, exdirigente del Conamaq, que en los anteriores comicios formó parte del denominado Pacto de Unidad, que respaldó a Evo Morales.
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Tras la firma del acuerdo, Quispe pidió al FA que gestione acercamiento con el Movimiento Social Demócrata, que dirige el gobernador cruceño Rubén Costas, y rechazó aliarse con los disidentes del MAS o con ‘los del Movimiento Sin Miedo porque, según él, en una eventual segunda vuelta se aliarían con el masismo.
El acuerdo entre el FA y el dirigente indígena fue suscrito el mismo día en que el líder del Movimiento Sin Miedo (MSM), Juan del Granado, solicitó a la juez Segundo de Instrucción Cautelar de La Paz, Lía Cardozo, que deje sin efecto una nueva citación por el caso de los Puentes Trillizos. Sin embargo, el jefe del MSM enfrenta otro conflicto por la renuncia de tres de los fundadores del partido en Chuquisaca y se sumaron a las filas del MAS.
Alianzas y críticas
El MAS también reaccionó a la encuesta de intención de votos publicada por EL DEBER, la que concede el 45,7% para la candidatura de Evo; además, recibió el apoyo de los indígenas chiquitanos que respaldan al proceso de cambio y la relección de Morales. El diputado oficialista Javier Zabaleta descalificó el acuerdo entre Quispe y el FA, aduciendo que la oposición solo apunta a obtener más escaños en la Asamblea Legislativa para frenar el proceso de cambio y volver a la democracia pactada.
A la crítica de Zabaleta se sumó el senador masista Julio Salazar, quien calificó como una ambición personal ese acuerdo que contempla que los indígenas ocupen el 20% de la franja de seguridad en la lista de candidatos a la Asamblea, pero Doria Medina adelantó que el postulante presidencial y los candidatos a las diputaciones serán elegidos en primarias.
Precisamente sobre ese modelo de elección, el senador, Germán Antelo desafió al presidenciable de los demócratas, Rubén Costas, a someterse a una elección interna. Ese reto no tuvo respuesta de Costas, pero sí del secretario de Gobierno de la Gobernación, Vladimir Peña, que pidió respeto a la decisión de ese bloque
En la Jornada
La Amenaza del MAS
La vicepresidenta del MAS, Concepción Ortiz, amenazó con iniciar procesos internos para recuperar el curul si es que comprueban que parlamentarios librepensantes están inscritos en otros partidos. El senador potosino Eduardo Maldonado es la última disidencia en el MAS.
Indígenas deciden
Originarios del Tipnis definirán en marzo si se sumarán a un frente político o presentarán una candidatura propia.
Quispe pacta con el Frente Amplio y pide 20% de candidatos
Exdirigente del Conamaq. Rafael Quispe es uno de los líderes indígenas críticos del Órgano Ejecutivo.
Página Siete / La Paz
El exdirigente del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) Rafael Quispe pidió al Frente Amplio -con el que ayer firmó una alianza- una cuota de participación de los indígenas de occidente en un 20% en la franja de seguridad de candidaturas.
"(Se plantea) un 20% de candidatos en la franja de seguridad en cinco departamentos: La Paz, Chuquisaca, Oruro, Potosí y Cochabamba”, afirmó Quispe, tras sellar el pacto con el Frente Amplio, liderado por el empresario Samuel Doria Medina.
"Será el 20% de las circunscripciones del área rural”, aclaró Doria Medina, quien además negó que el Frente Amplio ingrese en una lógica de cuoteo o de distribución anticipada de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Quispe, en su calidad de dirigente del Conamaq en 2011-2012, se sumó a dos marchas en apoyo a los pueblos indígenas de tierras bajas, contra la construcción de la carretera por el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).
Quispe fue uno de los más críticos de los partidos neoliberales, grupo en el que siempre se encasilló a Doria Medina.
Quispe dijo que la alianza que selló con el Frente Amplio es "pasajera y transitoria” y que no se constituye en una traición a sus principios, ni a los pueblos indígenas de Bolivia, como el MAS ha calificado. "No estoy traicionando. Los que han traicionado son los del partido de gobierno (MAS)”, sostuvo.
Asimismo, planteó la necesidad de alcanzar un acuerdo con todas las fuerzas políticas, incluido el Movimiento Demócrata Social de Rubén Costas, al que calificó como una "derecha moderada” y al MAS como una "derecha extrema y recalcitrante”.
"Si vas sumando (al) Frente Amplio demócratas y otras agrupaciones pequeñas, sí harías frente y sí forzarías a la segunda vuelta. Si vas como estás, no tiene sentido ir, porque el MAS va a ganar”, anticipó Quispe.
El Frente Amplio ya sumó a sus filas a la activista de derechos humanos Loyola Guzmán, a José Antonio Quiroga, a la exdirigente cívica de Oruro Sonia Saavedra y a la excandidata a la presidencia Jimena Costas. También hizo alianzas con el MNR y prevé sumar a otros actores más.