Monseñor Oscar Aparicio reflexionó en torno a los diferentes problemas que afecta la sociedad boliviana como; el narcotráfico, la corrupción, así como la desorientación de los jóvenes y las posiciones que respaldan el aborto en una «situación de ceguera que no permite ver la realidad, sino las apariencias».
Imagen de monseñor Oscar Aparicio
Como Iglesia necesitamos abrirnos más a la luz de Cristo, todos necesitamos que Dios nos ilumine, que Cristo llegue a nuestra vida, reconozcámonos sinceramente ciegos y necesitamos del que es la luz.
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El presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia, Monseñor Oscar Aparicio, invocó este domingo a todos los párrocos y obispos de la Iglesia Católica a constituirse en la luz de Cristo en la Bolivia actual, donde muchos niños y jóvenes no conocen a Cristo y no escuchan hablar de él en profundidad en su casa ni en el colegio, menos aún en el ambiente en que se mueven.
«Necesitamos que la luz de Cristo brille, como Iglesia necesitamos abrirnos más a la luz de Cristo, todos necesitamos que Dios nos ilumine, que Cristo llegue a nuestra vida, reconozcámonos sinceramente ciegos y necesitamos del que es la luz», sostuvo Monseñor Aparicio en la homilía celebrada en la parroquia de San Pedro de la ciudad de Cochabamba, en este cuarto domingo de Pascua.
«La sociedad boliviana camina también muchas veces a ciegas, sobre todo al valor de la vida. ¿No es caminar ciegos cuando no se ve más solución que el recurso a la muerte para resolver el problema de un embarazo no deseado? ¿No nos sume en tinieblas en hedonismo que se nos va metiendo, la búsqueda de placer y comodidad que no dejan ver que estamos hechos para amar?, ¿No es ceguera acaso el odio y la venganza?» ¿No es ceguera la imposición de las propias ideas y la descalificación y el insulto a quien piensa diferente? ¿No es ceguera la intolerancia que crece en el país?, ¿Acaso no es ceguera el dedicarse a un negocio ilícito como el narcotráfico que se lucra con la muerte de las personas?, ¿No es ceguera aprovecharse de un cargo público para enriquecerse ilícitamente y perjudicar de cualquier forma a las personas humanas?», se preguntó Monseñor Aparicio.
En ese sentido, señaló que la sociedad boliviana «está en tinieblas» y que como Iglesia Católica, están llamados a llevar la palabra de Dios y el mensaje de Jesucristo a la zonas rurales, a las zonas periféricas de las ciudades.
Monseñor Aparicio dijo que esa es una de las directrices de la Conferencia Episcopal 2014 – 2018, secundando la invitación del Papa Francisco de «caminar con el pueblo boliviano, escuchar y hacer nuestras sus angustias y esperanzas para iluminar sus vidas con el Evangelio de Jesucristo Vivo».
Cegueras
A propósito de la nonagésima séptima Asamblea de la Conferencia Episcopal de Bolivia, informó que los obispos reflexionan también sobre «las cegueras que vivimos como Iglesia y como sociedad boliviana», por lo que invitó a toda la comunidad católica desde los obispos hasta los laicos asumir el compromiso social.
«En nuestra Iglesia no todo es presencia luminosa de Cristo y fe, nuestra Pastoral está demasiado dejada, se deja llevar todavía por la inercia, por las actividades de mantenimiento, como si viviésemos en una sociedad en la que Cristo todavía se transmite por el ambiente, la tradición, la familia y la educación, pero esto en realidad ya no es así hoy día».
«Muchos niños y jóvenes no conocen a Cristo y no escuchan hablar de él en profundidad en su casa ni en el colegio, menos aún en el ambiente en que se mueven. Sin embargo, en las parroquias nos dedicamos a la pastoral sacramental sin insertarle verdaderos itinerarios de iniciación a la vida cristiana, procesos de formación en un verdadero discipulado cristiano y en el compromiso social de los laicos», sostuvo.
Finalmente, Monseñor Aparicio envío un saludo fraterno en nombre de los obispos de Bolivia, reunidos en la nonagésima séptima asamblea, a quienes sufren las consecuencias de los desastres climáticos de los últimos tiempos o sufren por cualquier otra causa, así como un recuerdo muy especial a Monseñor Tito Solari Arzobispo de Cochabamba.
ANF
Fuente: El Deber.
