Alarma en Italia: llegan a Sicilia un 823% más de inmigrantes ilegales

Por Julio Algañaraz

Dolor. Francisco eligió la isla de Lampedusa como su primer viaje, en julio pasado, tras ser elegido Papa. /REUTERS



Francisco lanzó ayer en la audiencia general de los miércoles, ante una enorme multitud que lo aclamaba, un dramático llamado para prevenir las “masacres vergonzosas” que sufren los inmigrantes clandestinos que cruzan el canal de Sicilia desde las costas africanas hacia Italia para llegar a la soñada Europa. El Papa lamentó la muerte “de las personas que han perdido la vida en el Mediterréneo”, mientras se anunció que s e incrementó en un 823% el número de desesperados que han llegado hasta las islas del extremo sur italiano desde principios de año.

Casi 40 mil refugiados se embarcaron en Libia y otros países nordafricanos y llegaron vivos a territorio europeo, pero también son miles los que mueren en el intento. Y para hoy, tras varios naufragios en los últimos días, se espera que cientos de clandestinos en “carretas del mar” deban ser socorridos. Una estimación del Frontex, organismo de la Unión Europea, calcula que son cientos de miles los que esperan la oportunidad de zarpar entre la vida y la muerte, aprovechando los meses de buen tiempo y el verano. Esta realidad asegura que habrá muchos más muertos, sobre todo mujeres y chicos, que forman el mayor número de víctimas porque no saben nadar y se ahogan rápidamente. El Papa reclamó ayer que “se pongan en primer lugar los derechos humanos”.

Ayer en el puerto de Catania, segunda ciudad de Sicilia, quedaban aún 86 sobrevivientes del naufragio del lunes de una barcaza que se hundió cerca de Sicilia. Los demas fueron evacuados. Una nave militar italiana logró salvar a 220 clandestinos que cayeron al agua despues de que la frágil embarcación diera una vuelta de campana.

Diecisiete cadáveres fueron rescatados, pero la tragedia podría tener dimensiones mucho peores. Algunos sobrevivientes dicen que en la barcaza viajaban más de 400 personas, pero fuentes expertas consideran que era imposible que entraran tantas en la “carreta del mar”. Numerosas naves buscan a las eventuales víctimas. El domingo se hundió una “carreta” cerca de la isla de Lampedusa y se ahogaron 40 inmigrantes. Ayer fueron salvadas 295 personas que iban a bordo de una barcaza y que avisaron que en el Mediterráneo hay al menos otras seis frágiles embarcaciones que hoy deberían estar a la vista de los buques de socorro.

El primer viaje que hizo Francisco tras ser elegido Papa fue en julio del año pasado a la isla de Lampedusa, tras una seguidilla de naufragios que causaron casi un millar de víctimas. Frente a Lampedusa, en la madrugada, se había hundido hacia unos días una barcaza. Los socorros llegaron tarde y 366 de los 500 desesperados que viajaban se ahogaron.

El Papa argentino fue a Lampedusa a visitar a los sobrevivientes y a los refugiados. A bordo de una nave de los guardacostas fue hasta la zona donde se habían producido naufragios y arrojó una corona de flores para recordar a los que perdieron la vida en el mar, rezando por ellos. A los habitantes de Lampedusa, Francisco los felicitó por su solidaridad y los animó a seguir ayudando a estos hermanos y hermanas en extrema necesidad”.

Las tragedias de la inmigración clandestina en la zona alimenta una fuerte polémica contra la Unión Europea con sede en Bruselas. La organización que agrupa a 28 países con 500 millones de habitantes hace demasiado poco y nada para organizar la ayuda, el socorro y la prevención de los naufragios.

No aparecen las inversiones ni la voluntad política, por ejemplo, para crear una red que permita detectar a las barcazas cuando parten de las cosas africanas. Ayer, el primer ministro Mateo Renzi acusó a la Unión Europea de “dar vuelta la cara” y mirar para otro lado cuando el gobierno de Roma pide ayuda a sus socios europeos. Hace falta mucho dinero para dar un tratamiento humanitario a los clandestinos, pero la rica Europa no brilla por su solidaridad.

“Nos han abandonado”, comentó el ministro del Interior, Angelino Alfano.

El domingo 25 habrá elecciones generales para renovar el Parlamento Europeo, y los euroescépticos que lograrían muy buenos resultados con sus compañas para abandonar el euro y la misma UE, tienen posiciones más duras contra los inmigrantes.

Fuente: clarin.com