Narcisismo VS Homogamía y el Proceso de Selección de Pareja


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Vivimos en la era postmodernista en la que cada quien está buscando su propia individualidad. Con el boom de la hiperconectividad todos debemos destacar las cualidades que nos hacen únicos frente a las millones de personas con las que estamos conectados. Esta particularidad nos ha conducido a crear una identidad mucho más marketineable y por ende las cosas que buscamos en nuestro exterior tienen que ser compatibles con nuestra personalidad, de aquí que haya surgido un narcisismo cuasi narcótico en la sociedad, mismo que altera nuestro proceso de selección de pareja. Por un lado deseamos estar con alguien que se parezca a nosotros, por otro lado nos atraen los polos opuestos, y finalmente, nuestra psique no sabe determinar si estamos con alguien que eleva nuestra sanidad mental o tan solo nuestro ego.

 



En la búsqueda de pareja, luchamos con demasiadas variables para determinar quién es nuestro mejor partido. ¿Es alguien que nos complementa por su tranquilidad cuando estámos emocionales? ; ¿Una persona organizada cuando eres un desastre? O ¿Es alguien que se ve, piensa y actúa igual que nosotros? ¿Los opuestos se atraen o se atraen y luego se repelen?

 

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Los atributos de la persona que nos “complementa ” nos han confundido por siglos: En el Simposio de Platón, el  filósofo afirma que los seres humanos comenzaron como criaturas andróginas con partes masculinas y femeninas. Los dioses dividieron cada criatura a la mitad, separando un solo ser en hombre y mujer. ¿El resultado? Ahora nos pasamos la vida buscando a nuestra alma gemela, la mitad que nos va a completar – aunque no está claro si esa otra mitad es igual que nosotros o es el yin de nuestro yang.

 

Pero Platón no tenía el lujo de poder examinar los datos que arrojan  los sitios de citas. Un análisis de los usuarios de eHarmony por FiveThirtyEight.com encontró que aunque el 86 por ciento de las personas dicen que quieren a alguien que los “complemente” (a diferencia de alguien que ” se les parezca” ), mujeres y hombres son mucho más propensos a mensajear a aquellos que son sus similares , no sólo en términos de edad, atractivo, educación , raza e ingresos, sino también en términos de rasgos menos obvios, como la inteligencia, la creatividad y el humor. Y luego están los Tumblrs con parejas gays que son prácticamente iguales bajo el título: “¿Qué es más sexy que salir contigo mismo?” Simultáneamente, existen blogs que presentan a parejas heterosexuales que son tan parecidos que podrían ser parientes.

 

Ambos tipos de blogs juegan con ese impulso para estar con alguien que hace eco de tu propia personalidad y looks. Ese impulso se llama homogamia, un matrimonio entre dos personas que son extremadamente similares. Durante décadas nos hemos estado volviendo más homógamos en términos de educación, ingresos , religión e incluso apariencia. Los investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana- Champaign realizaron un estudio en el que alteraron las caras de las personas examinadas para embonarlas en las de personas ajenas y luego se les pidió que evaluaran su atractivo. Los sujetos favorecieron a las caras que se parecían a las suyas. Otro estudio encontró que la gente se siente más atraída a aquellos que comparten rasgos superficiales como letras de sus nombres, signos zodiacales o cumpleaños con ellos.

 

Los científicos sociales están preocupados por la cantidad de tiempo que pasamos pensando y observándonos a nosotros mismos, las horas que pasamos construyendo nuestra marca personal, compartiendo nuestros pensamientos en actividades de redes sociales y el surgimiento del selfie. Ahora parece que estamos saliendo con nosotros mismos también. Huele a narcisismo – y recuerden lo que pasó con Narciso, estaba tan fascinado con su propio reflejo en un charco de agua que no dejó de moverse y finalmente se terminó por transformar en una flor.

 

Pero puede haber esperanza para los narcisistas todavía. Biológicamente hablando, estamos diseñados para ser atraídos por las personas que son diferentes a nosotros. Un famoso estudio de 1995 que pidió a las mujeres que oliéran las sudorosas camisetas de hombres, encontró que las mujeres prefieren el olor de los que eran genéticamente diferentes a ellas. Científicamente hablando, los opuestos realmente se atraen. Los expertos tienen una explicación clara para nuestra tendencia hacia la diversidad genética: nuestros cuerpos están tratando de impedir la endogamia . Además, los padres con mayor diversidad de genes descienden en humanos con mejor sistema inmunológico .

 

Este impulso de diversidad genética no puede aplicarse a las parejas gay donde la reproducción se sale de la ecuación. Y sin embargo, los datos sugieren que las parejas de gay y lesbianas, también, prefieren la diversidad en sus parejas, las investigaciones muestran que las parejas homosexuales son en realidad mucho menos probables a ser homógamos que las parejas heterosexuales .

Así que al final ¿qué impulso de atracción gana? Nuestras tendencias narcisistas , o la búsqueda de diversificar nuestra reserva genética?

 

Resulta que no existe ninguna verdad universal. Un estudio de la Universidad de Rutgers encontró que un balance específico de productos químicos afecta el tipo de persona a la que cada individuo se siente atraído. Las personas con los niveles de dopamina activos (impulsivos, curiosos) o niveles altos de serotonina (sociales) tendían a buscar personas similares a ellos mismos. Pero los hombres con alta testosterona tienden a ser atraídos por las mujeres con altos niveles de estrógeno y oxitocina (y viceversa). La respuesta de la atracción siempre se va a encontrar en los quimicos distribuidos en nuestros cerebros, el desafío es saber discernir entre los deseos  que alimentan nuestro ego de los deseos que realmente buscan intimar con alguien.

Fuente: avantsex.com