Conozca las pasiones de los legisladores bolivianos


Página Siete entrevistó a asambleístas que gustan desde manejar camión hasta practicar taekwondo. Cinco parlamentarios nacionales cuentan las actividades por las cuales sienten gran afición.

imageTeresa Roca posa para las cámaras; legisladora.

Página Siete / La Paz



Erika Claure  conduce un camión, Rodolfo Landívar canta rancheras, Patricia Paputsakis practica taekwondo, Nélida Sifuentes vive la adrenalina como copiloto y María Teresa Roca  es modelo. Todos  son además asambleístas y alternan  su tarea de legisladores con sus otras pasiones.  

A los 12 años  condujo por primera vez un camión  y desde ese día no paró jamás.  El domar esos enormes motorizados sigue siendo la gran pasión de la diputada Erika Claure (PPB-CN).

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De sus padres heredó el diputado Rodolfo Landívar (PPB-CN) el talento para cantar  rancheras. Hoy las interpreta por pasión y para repartir alegría. 

La diputada Patricia Paputsakis (PPB-CN) aprendió taekwondo para acompañar a su hijo de ocho años. Lo que nunca imaginó fue que llegaría a enamorarse de ese deporte.  Lo practica a diario,  y se alista para concursar en un campeonato sudamericano a mediados de julio.

En el caso de la senadora Nélida Sifuentes (MAS) fue un amigo quien la inició en la que ahora se ha convertido en una de sus pasiones: sentir la adrenalina de las carreras de autos.  Este año, participó como copilota en el Circuito Óscar Crespo de Sucre.

Rompe ese esquema la diputada María Teresa Roca, quien  atesora el modelaje, su primera profesión. Asegura que le da la posibilidad de brindar ayuda principalmente a los niños.

Diputados y senadores  confiesan  a Página Siete  sus otras pasiones -desde el canto hasta las carreras- que se esconden detrás del curul de los asambleístas

Teresa Roca, una modelo en la Asamblea

«Las medidas perfectas 90/60/90 estaban sólo en la pasarela. Ahora, las modelos están también preparadas para ser asambleístas”, sostiene la diputada suplente María Teresa Roca.

Quién más que ella puede decir esa frase. Lo sabe por experiencia, pues pasó de la pasarelas al curul.  Una vez declaró que proviene de una «cuna política”, en referencia a que su abuelo fue miembro de   Falange Socialista Boliviana.

Es abogada de profesión. Incursionó en la política desde muy joven. «El modelaje me ha permitido entrar en el campo político”, cuenta la asambleísta nacida en Beni, pero representante en el Legislativo de Santa Cruz.

En 2009 ingresó a las  Juventudes de Convergencia Nacional, vía por la  cual -cuenta-  la invitaron a  ser candidata a  diputada suplente.

«Me encanta trabajar por los niños.  Ya en colegio me dediqué a hacer obras sociales”, comenta.

Estudió  derecho en la Universidad  Gabriel René Moreno de Santa Cruz: «gracias a mis estudios puedo revisar y aportar con ideas para mejorar cada ley”. 

«Eso también me permitió  rendir mejor en el modelaje”, evalúa. Su trayectoria incluye haber sido Miss Beni.   Representó a Bolivia en el   Miss Mundo 2010, certamen en el que ganó el premio de Mejor Traje Típico y Mejor Silueta

Erika Claure, una  domadora de camiones

A pesar de que conducir un camión era un reto muy difícil para una niña, y que aunque era muy joven, la diputada Erika Claure asegura con orgullo que nunca chocó cuando aprendió a manejar ese vehículo. «Y quizá sea porque  en Camiri -en esa época- no transitaban muchos vehículos”, rememora la asambleísta. 

Tenía apenas 12 años cuando emprendió ese desafío. Hoy declara que manejar ese tipo de motorizados es su pasión. 

«Cuando manejo me siento realizada, puedo escuchar el viento, ver a los pájaros.  Conducir para mí no es difícil ni nunca me pareció grande. Dominarlo -más bien- me da una sensación muy especial, me apasiona conducir”. 

Su padre fue quien le enseñó a manejar. Recuerda que él solía decirle que en la vida una mujer debe aprender a hacer dos cosas primordiales: aprender a manejar y a defenderse.

Esos consejos, ella los cumplió al pie de la letra, pues asegura  que siempre le han gustado los retos grandes. No sólo eso, confiesa que es experta en tiro al blanco y con cuchillos.

Es  psicóloga de profesión. Antes de ser legisladora fue    docente en la Universidad Gabriel René Moreno de Santa Cruz.  Una de sus máximas es  que   el trabajo no debe ser una limitante para hacer lo que a uno le apasiona, en su caso domar camiones.

Patricia Paputsakis, la diputada del taekwondo

«Practico taekwondo para cultivar el cuerpo de manera interna y también de manera externa”, cuenta Patricia Paputsakis, diputada del PPB. Es abogada de profesión;  antes de desempeñarse como legisladora trabajó por el fortalecimiento de la mujer y los niños.

No duda ni un segundo cuando se le pregunta por la actividad que le apasiona. Al ser consultada al respecto, responde «el taekwondo”. Hasta ahora logró ganar la cinta roja,  gracias a que practica con tesón  esta disciplina. 

Su pasión la llevará a concursar a mediados del mes de julio en un campeonato sudamericano, para lo cual ella  practica de forma incesante todos los días. Su objetivo es estar en la  mejor  condición posible.

Un día de entrenamiento de Patricia comienza con los primeros rayos del sol. «Me encanta entrenar tres veces por semana en una academia en Tarija. Me levanto muy temprano;  mi entrenamiento es de dos horas, desde las  6:00 hasta las  8:00”.

Con una sonrisa expresa que el taekwondo le da seguridad, aunque es una de las pocas mujeres en su academia que combate contra hombres. «No me lastiman, saben que la mujer tiene sus diferencias físicas, por eso no me preocupa combatir con ellos”.

No obstante, su familia siente resquemor por la disciplina que practica.  «Pero igual sigo  con ésta que se ha convertido desde hace tres años en una de mis pasiones”, finaliza.

Nélida Sifuentes, senadora del  MAS, tardó años en decirle sí al corredor Julio Garabito, su amigo. Las invitaciones habían ido y venido varias veces… hasta que aceptó ser su copilota. Se estrenó en ese puesto a mediados de este mes cuando participó de la Cuadragésima Sexta Edición del Circuito Óscar Crespo «Raúl Téllez”, en la ciudad de Sucre.

Las principales razones por las que tardó en aceptar las propuestas de Garabito fueron los viajes y los compromisos sindicales. «Primera vez en mi vida que participo como copilota”, afirma  Sifuentes.

«Correr es un deporte riesgoso, correr es otra cosa, otra realidad, otra vivencia”, asegura la legisladora.  «Si Sabina Cuéllar (exprefecta de oposición de Chuquisaca) corrió, por  qué yo, que soy más joven, no voy a poder correr”.

Recuerda que cuando comenzó a andar de forma rápida en coche carreras sintió muchos nervios. «Lo que me ayudó fue ver por la ventana del auto la gran cantidad de banderas.  Y lo que más me llenó de emoción fue ver decenas de banderas de las Bartolinas”.

El miedo fue otra de las sensaciones que experimentó, mientras el motorizado devoraba kilómetros en la ruta.  Esto debido a una accidente que sufrió en el pasado. «Tengo un trauma con los automóviles, pues en 2009 al hacer campaña el auto en el que viajaba se volcó y milagrosamente salvé mi vida”. 

Sin embargo, tras  participar en esta competencia quedó convencida que correr  le gusta mucho, a tal grado que ahora les pide a los choferes que «vayan más rápido por las calles”.

Comenta que su principal trabajo consistió en decirle al piloto si las   curvas «eran  o no  cerradas”, si  el motor calentaba,  y verificar el indicador de aceite. Ahora, con voz risueña cuenta que ella le decía al piloto: «entra más suave”. Agrega «él me obedecía en todo”. 

«En dos oportunidades casi perdemos el control.  Por eso estaba muy nerviosa, y rezaba el Padre Nuestro, pero no podía terminar con los nervios, no me acordaba”.

Landívar, el cantante de rancheras

El diputado de oposición  Rodolfo Landívar canta cuando hay fiesta y cuando alrededor suyo hay tristeza. Es una pasión que -dice- cultiva desde niño. En sus fotos, casi siempre aparece con un sombrero de charro. Su ritmo preferido: las rancheras.  

«Siempre canto, en cumpleaños, festividades especiales e incluso cuando los compañeros de mi partido se encuentran deprimidos por alguna situación política”, dice con una sonrisa.

Sostiene que la pasión la lleva en su garganta. Siendo joven participó en un festival denominado Tautalín, en radio Norte de Montero. Eso le marcó hasta el día de hoy.  «Sentí mucha alegría al ganar el primer lugar, cantando lo que me apasiona: música  ranchera”.

Por esta afición formó  parte de grupos musicales. El primero Los Norteños, luego le siguió el grupo los Jilgueros, y Ururusqui de Portachuelo. «Cantar me permite liberarme del estrés;  canto para los amigos y los conocidos, para transmitirles alegría y hermandad”, asegura.

Rodolfo ríe mientras se acuerda que muchas veces canta sin instrumento alguno. «Canto en todos los cumpleaños y  ocasiones especiales a capela”. El legislador agrega: «Me aplauden especialmente cuando canto rancheras, boleros, canciones de Vicente Fernández y de Pedro Infante. Dicen que son las que mejor me salen”.

Tiene 11 nietos, y asegura que el único que seguirá sus pasos es Yair Melgar, de tres años de edad. De sus hijos, sólo su hija Raquel lo acompaña cantando algunas veces.

Dice que por sus dotes de cantante a  sus 17 años le propusieron llevarlo al programa Siempre en Domingo, de Raúl Velasco, en México, pero su abuela se opuso. Comenta que en esa época las personas eran ingenuas, pensaba que él ya no volvería. Pero eso no le importó, el siguió cantando. Y todo ¿Por qué? «Dios me dio en mi garganta el instrumento de mi pasión”, finaliza.