El Mundial de los penales polémicos

Hay una vieja creencia futbolera que reza que el árbitro que dirige bien es el que logra pasar desapercibido a lo largo de un partido. En lo que va del Mundial, no fueron pocos los árbitros que ya dieron que hablar al sancionar penales en algunos casos dudosos y en otros claramente inexistentes.

El primer caso y más emblemático fue el del japonés Yuichi Nishimura, que en el partido inaugural le regaló un penal al anfitrión Brasil. En el 3-1 ante Croacia, la inexistente falta que cobró sobre Fred le permitió al seleccionado local dar vuelta el resultado -había comenzado abajo en el marcador por gol de Marcelo en contra- y terminar de encarrilar la historia.

Una excepción favorable hubo en el triunfo 3-1 de Costa Rica ante Uruguay, cuando el árbitro peruano Víctor Hugo Carrillo, con el partido 0-0, vio un agarrón sobre Diego Lugano y sancionó la falta. Edinson Cavani puso entonces en ventaja a la Celeste.



En la inesperada goleada de Holanda por 5-1 contra España, el árbitro italiano Nicola Rizzoli compró una caída de Diego Costa en el área y cobró penal para los de Del Bosque. A partir de su error, con la ejecución de Xabi Alonso, el vigente campeón consiguió una ventaja que luego revirtieron los holandeses.

Otro árbitro que estuvo fino y acertó fue el brasileño Sandro Ricci. Bien ubicado, pudo observar el topetazo del hondureño Palacios sobre el francés Pogba. Benzema no falló el tiro desde los 11 metros y marcó el primero gol en el 3-0 contra los centroamericanos.

La apertura del marcador del 4-0 de Alemania contra Portugal también llegó con un penal. El árbitro ecuatoriano Carlos Vera optó por cobrar un finito agarrón de camiseta de Joao Pereira sobre Mario Götze, para que luego Thomas Müller metiera el primero de sus tres goles del encuentro.

Fuente: www.clarin.com