Son todos los que están, pero no están todos los que son. La Copa del Mundo, la mayor competición que organiza la FIBA, arranca mañana sin algunas de las principales estrellas de este deporte.
De hecho, de las primeras potencias del baloncesto mundial, sólo España, el equipo anfitrión y uno de los claros aspirantes al título, acude a la cita con todos sus efectivos, algo muy difícil de lograr cuando la NBA está de por medio.
El caso más sangrante es, lógicamente, el de Estados Unidos, vigente campeón olímpico y mundial, que en esta ocasión no podrá contar con algunos de los jugadores que han formado parte de sus éxitos recientes, como Kevin Durant, Blake Griffin, Kevin Love o Russel Westbrook.
Caso diferente al de los cinco anteriores es el de Paul George, ya que el alero de Indiana Pacers sí acudió a la llamada de su país, pero sufrió una grave lesión en un partido de preparación que le tendrá, como mínimo, un año de baja.
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Además, las grandes estrellas como LeBron James, Kobe Bryant, o Dwyane Wade hace tiempo que se borraron de la selección estadounidense, que en este torneo tiene en los exteriores James Harden, Derrick Rose y Stephen Curry sus mejores hombres.
Argentina, otra de las aspirantes a medalla, tampoco podrá contar con tres jugadores claves. Los Spurs han vetado la participación del escolta Manu Ginobili quien, a sus 37 años, aspiraba a disputar el último gran torneo de su carrera.
Julio Lamas tampoco podrá contar con el alero Carlos Delfino y el pívot Juan Gutiérrez, quienes no se han recuperado a tiempo de sus respectivas lesiones. Dirigirá, por tanto, una albiceleste con ilustres ausencias.
Fuente: lostiempos.com
