Un triste final para el DT más ganador de la historia de Boca

Fútbol local

Con el reciente despido del Virrey, el club que preside Daniel Angelici perdió al DT con el que ganó dos Copas Intercontinentales y tres Libertadores, por quien los hinchas sienten devoción.

Quien ocupe el puesto de Bianchi, difícilmente tendrá sus pergaminos. (AP)



Cuando la Bombonera bramó por su regreso, nadie imaginaba que el tercer ciclo de Carlos Bianchi como director técnico de Boca terminaría como terminó: con el Virrey despedido.

El entrenador más ganador de la historia de Boca llegó para suceder al cuestionado Julio César Falcioni y todo era ilusión. Pero a 9 años de la obtención de la Copa Libertadores 2004, último torneo que ganó con el club de La Ribera, los números de su tercer ciclo son una cabal muestra de que nada salió como el presidente Daniel Angelici y la Comisión Directiva planeó, como Bianchi imaginó, ni como los hinchas soñaron.

Lejos de la solidez que caracterizó a sus anteriores pasos por Boca, el tercer ciclo de Bianchi arroja que el equipo solamente ganó el 45,05% de los puntos que disputó. En 74 partidos, 26 fueron los triunfos, 26 las derrotas y 22 los empates.

Poco, muy poco, para un equipo del tamaño de Boca. Poco para el entrenador que más ganó en la historia. Ese que se convirtió en sinónimo de ganar en un club que necesita ganar siempre. Ese que en su primer ciclo obtuvo un porcentaje altísimo de puntos: el 64%. Que de 190 partidos ganó 104, que tan solo perdió 32 y empató 54.

Y ni hablar del segundo, que desmintió eso de que las segundas partes nunca son buenas. Es que en su primer regreso consiguió mejorar sus inmejorables números: se quedó con el 66% de las unidades en disputa. De 88 cotejos, su equipo ganó 51, empató 23 y perdió apenas 14. El Virrey acostumbró a los hinchas a que Boca gane, a ser ellos los que los lunes cargaran a sus compañeros de trabajo, a sentirse los más grandes. 

Fue duro el inicio del tercer ciclo de Bianchi. En el Torneo Final 2013, el primero desde su segundo regreso, Boca terminó penúltimo. La campaña para el olvido se cimentó en tan solo tres triunfos, siete empates y nueve derrotas. Luego vino el Inicial, también en 2013, y el equipo mejoró y terminó séptimo, aún lejos de las altas expectativas. Ya en 2014, en el Torneo Final, Boca fue subcampeón de River, aunque siguió sin convencer desde el juego.

En lo que fue la gran ilusión del hincha, la Copa Libertadores 2013, el globo se lo pinchó Newell’s, que eliminó a los dirigidos por Bianchi en cuartos de final, por penales. Tampoco fueron buenas las experiencias en la Copa Argentina para el Virrey, dado que su Boca quedó eliminado en octavos de final en la temporada 2012-13 y en cuartos en la siguiente.

En el inicio de este Campeonato de Primera División, en cuanto a números, se vio lo peor de un Boca dirigido por el entrenador que más títulos le dio al club. En cuatro partidos, Boca solamente superó a Belgrano de Córdoba y cayó en los otros tres: en la Bombonera ante Newell’s, también como local cuando Atlético de Rafaela lo goleó y en La Plata, frente a Estudiantes.

Ninguno de los números del tercer ciclo opacará los logros del primero y el segundo. Y la gente de Boca que corea el nombre de Carlos Bianchi, nunca lo insulta y hoy cuestiona a su dirigencia lo sabe. La idolatría del Virrey se sostiente con firmeza sobre columnas sólidas: las Intercontinentales 2000 y 2003, las Libertadores 2000, 2001 y 2003 y cuatro torneos locales.

Estadísticas: Oscar Barnade