No sólo Morales y García Linera no asistieron a los debates, sino también sus candidatos a diputados uninominales. Los opositores, en cambio, buscan debatir. En la semana, el MAS sufrió otro mensaje duro de la Iglesia Católica.
Réquiem a los debates en el Movimiento Al Socialismo
El presidente Evo Morales y la cónsul de Bolivia en Nueva York (EEUU), Jessica Jordan.
Página Siete / La Paz
La fotografía de Evo Morales junto al actor Leonardo Di Caprio -que Sacha Llorenti tuiteó-, tuvo más repercusión en los medios internacionales que el mensaje mismo del Mandatario en la 69 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En las redes sociales, también.
Y la imagen del Presidente junto a la cónsul de Bolivia en Nueva York, Jessica Jordan, tuvo amplia difusión en Bolivia, pero gracias al Movimiento Sin Miedo (MSM), que la utilizó como «prueba del delito”: El Presidente estaba haciendo campaña en EEUU -dijo- «con recursos del Estado”, por lo que anunció una denuncia contra el MAS ante el Tribunal Supremo Electoral.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La instantánea muestra a Morales y Jordan posando con distintivos del MAS con un cintillo en la cabeza con la leyenda «Generación Evo”, unos anteojos con el vocablo «Evo” y un botón con el rostro del candidato Evo Morales.
Quizá lo que más quede en la imagen de la gente -de ese viaje del Presidente a Nueva York- sean esas dos imágenes. Y en tiempos de campaña, todo sirve, incluso para la oposición.
Mientras tanto en el país, aún se hablaba del debate vicepresidencial del domingo, el mismo día que el Presidente viajó al país del Norte. Pero no se hablaba tanto del contenido del debate, ni de la ausencia de Álvaro García Linera, sino de la otra ausencia: la del Canal 7.
Es que en todos los debates organizados desde 1980 por la APLP, el canal estatal transmitió los foros presidenciales y vicepresidenciales. Pero ese domingo no lo hizo. «Tenemos un compromiso deportivo”, había justificado días antes Gustavo Portocarrero, gerente de Bolivia TV.
Y -evidentemente-, en ese horario, cuando los cuatro candidatos de la oposición debatían, Canal 7 transmitía un partido de la liga, un partido menor, que no era un clásico. Además, no es habitual que el canal estatal transmita fútbol.
«¿Por qué Canal 7 no transmitió el debate vicepresidencial?”, se le preguntó el martes a la ministra de Comunicación, Amanda Dávila. Y ella soltó una frase que nadie esperaba escuchar: Canal 7 es una empresa «autónoma y totalmente independiente”, por lo que el Gobierno no influye en sus decisiones.
«Es un broma”, dijo Jimena Costa -candidata de Unidad Demócrata (UD)-, tras oír a Dávila.
«Son canales, radios y medios partidarios. El MAS los transformó en un medio patrimonial”, afirmó sobre lo mismo Fabián Yaksic, candidato a diputado del Movimiento Sin Miedo (MSM).
¿Fue una broma? ¿Acaso la ministra Dávila bromeó cuando dijo que apenas conocía al gerente general del canal estatal y que no sabía quiénes lo dirigían? Por la contundencia de sus palabras y el énfasis que puso en cada una de ellas, se tendría que pensar que hablaba en serio.
De todas maneras, Canal 7 ya decidió -se presume que en el marco de su autonomía- que tampoco transmitirá el foro-debate presidencial de este domingo, en el que ya se sabe que la silla asignada al candidato Evo Morales estará vacía.
Pero la otra parte de esta polémica en la semana fue la ausencia de los candidatos menores del MAS en los debates organizados también por la APLP y ERBOL.
Y en la acera de enfrente estuvieron los candidatos de la oposición, que recurrieron a todos los medios de comunicación posibles para hacerse visibles. Incluso ellos tocaban las puertas de canales, radios y periódicos.
Esta semana se conoció que estrategas del MAS siempre vieron que era riesgoso que Evo y Álvaro asistan a los debates, porque en vez de sumarles, les restaría. En realidad, no ganarían nada.
¿Pensarán lo mismo los candidatos a diputados uninominales del oficialismo? Quizá no. Quizá su fe en el voto consigna, el voto en línea, moverá montañas el 12 de octubre.
El MAS, Yañíquez, Chambi e Iglesia Católica
Los casos Betty Yañíquez, Rubén Chambi Mollericona y la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) sacudieron al MAS en la semana que acaba.
Pero lo que más le molestó fue el mensaje de la CEB: «No es lícito ni democrático que partidos políticos, comunidades, organizaciones sociales o dirigencias pretendan canalizar el llamado voto consigna”.
El candidato a primer senador por Santa Cruz, Carlos Romero; la líder de las «Bartolinas”, Juanita Ancieta, y el senador oficialista René Martínez desacreditaron y descalificaron a los líderes de la Iglesia Católica.
El otro caso, el de Betty Yañíquez, también marcó la semana y el desenlace fue favorable a la candidata, porque su caso será resuelto por el Ministerio Público después de las elecciones. El TSE la salvó, por ahora.
Lo que el MAS no pudo defender es el caso de su candidato por la Circunscripción 19, Rubén Chambi, quien fue nominado pese a que existen en su contra al menos 15 procesos penales por varios delitos. Los dirigentes del MAS se lavaron las manos y culparon de esa elección a las organizaciones sociales.