Hubo intervención externa en la crisis de octubre negro

Marco Aurelio García llegó a Bolivia enviado por Lula para ayudar a una salida, según un expresidente. Sánchez Berzaín apunta presencia venezolana y cubana.

imageGoni habla con los periodistas Tuffí Aré y Johnny Auza en la sala de su casa, ubicada en una zona con árboles y jardines. Continúa dedicado a su compañía minera y trabaja en una oficina en Washington DC.

EL DEBER, Washington



El jueves 16 de octubre de 2003, un día antes de la caída del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada, el exlíder de NFR, Manfred Reyes Villa, fue consultado en una reunión que duró media hora si estaba dispuesto a continuar en el Gobierno. En el encuentro, que tuvo como protagonistas también al exmandatario y a su exministro Carlos Sánchez Berzaín, se analizó la crisis y su futuro, mencionándose como una posibilidad la intervención de los cascos azules. “Como las FFAA estaban con la moral baja por la semana tan crítica, se analizó aguantar con el posible apoyo de los cascos azules”, reveló una fuente confiable que conoce detalles de ese encuentro decisivo, en el que Reyes Villa decidió no seguir en el Gobierno. El encuentro cumbre ocurrió entonces en una sala pegada al dormitorio que está en la segunda planta de la residencia presidencial.

Consultado por EL DEBER sobre esta revelación de una fuente confiable, Manfred Reyes Villa dijo ayer por teléfono desde EEUU que por ahora prefiere no pronunciarse sobre el tema y que tal vez algún día lo hará. El líder de NFR aprovechó más bien para aclarar que su partido solo estuvo dos meses en el Gobierno de Sánchez de Lozada y su ingreso fue motivado porque la situación de la democracia era crítica. “No participamos en ninguna decisión. Entramos con la condición de que se reforme el tema de los hidrocarburos y se llame a un referéndum para definir si se debía vender o no gas a Chile. Ingresamos el 20 de agosto y yo permanecí en EEUU. Solo estuvimos dos meses”, dijo.

Sánchez Berzaín lo niega

“No recuerdo si hubo la reunión. Nunca estuve en ella. Hay muchos dimes y diretes que salen de contexto. Si hubo injerencia externa fue de Cuba y Venezuela, con gente armada de las FARC y milicianos”, afirmó ayer desde EEUU el exministro Carlos Sánchez Berzaín.

El excolaborador de Sánchez de Lozada insiste en que el expresidente fue derrocado mediante un supuesto golpe. “Este 17 de octubre se cumplen 11 años del cogobierno Evo-Mesa. Ambos siempre fueron aliados y Mesa es operador político de Morales. No me extrañaría que cuando Evo deje el Gobierno este sea su alternativa para sustituirlo”, expresó Sánchez Berzaín.

Vino Marco Aurelio García

Un expresidente, que también siguió los hechos de octubre de 2003, descarta la versión de que los cascos azules se alistaron para intervenir, pero confirma que en el país estuvo esos días Marco Aurelio García, el asesor de política internacional del Gobierno de Lula da Silva.

“Él me llamó entonces para decirme que había llegado a Bolivia para ayudar a encontrar una salida democrática a la crisis de octubre de 2003”, relató ayer el exmandatario.

A los pocos días de la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada, un exministro reveló también que la renuncia del exmandatario y su sucesión contaron con el aval final del entonces embajador de Estados Unidos en La Paz.