Drama. Familia fió el cajón para velar a Verónica


Otro feminicidio en Santa Cruz. La Policía busca al actual novio de la occisa. No hay indicios contra el exconcubino.EL DEBER, Santa Cruz, BoliviaimageEl velorio se instaló en la humilde vivienda de los padres de Verónica, que viven de la siembra de granos. Foto JORGE UECHIEl dolor de haber perdido a un ser querido pasó a segundo plano para la familia de la fallecida Verónica Menacho Chilo (22), pues la prioridad ayer era conseguir recursos económicos para comprar el ataúd y trasladar los restos a su natal Villa Barrientos, en el municipio de El Torno.Los hermanos de la infortunada se gastaron lo poco que trajeron en pasajes y en algo de comer, pero finalmente alguien les fio el cajón en el que llevaron el cuerpo a su comunidad, situada a 55 kilómetros de la urbe cruceña y a 10 km de Santa Rita. “No tenemos nada ni para desayuno ni para el cajón. Pasamos la noche en el trabajo de uno de mis sobrinos. Pedimos a la población una ayuda, porque somos pobres”, dijo llorosa Rosa Chilo Bejarano, tía de la fallecida.La comodidad en el domicilio de la familia Menacho-Chilo en Villa Barrientos está ausente por donde se mire. El salón velatorio se improvisó en un techo protegido a los costados con algunas tablas de madera, mientras que dos pares de tablones asentados sobre ladrillos sirvieron para acomodar a los invitados.En el velorio de la joven contrastaba el reluciente ataúd con el austero arreglo floral. Una bandada de patos y gallinas, ajenos al suceso, le daban un marco original al funeral.Quemada vivaEl forense Hugo Cuéllar certificó que la muchacha murió a raíz de una asfixia química por inhalación de monóxido de carbono, pero aclaró que se debe indagar si la víctima estaba consciente cuando ardió su cuarto. Verónica vivía en el barrio 10 de Mayo y el martes falleció quemada en la habitación que alquilaba. El principal sospechoso es un tal Moisés, con el que, al parecer, convivía.Una cámara filmó a un sujeto huyendo del lugar y la Policía está averiguando de quién se trata, pues también se sospecha de su expareja, René Montaño M., que se presentó en la Felcc y alegó su inocencia. La fiscal Jenny Ortiz tomó declaración a Montaño y ordenó el cese de su arresto por falta de indicios.