Centralismo fiscal y fin de la bonanza

showAl gobierno de Evo Morales nunca le interesó descentralizar la renta estatal: ni cuando la pasajera bonanza de los precios internacionales de los hidrocarburos engrosaba las arcas públicas ni, mucho menos, en tiempos de debacle.En el primero de los casos, porque centralizar los ingentes recursos era la oportunidad de construir una poderosa maquinaria clientelista-electoral, como efectivamente se hizo en los últimos nueve años.En el segundo de los casos nos encontramos ahora, con el actual debate sobre el Pacto Fiscal, tema al que muy probablemente el régimen populista aplique sus “maniobras envolventes”, dilatando el diálogo como mero show electoral mientras dure el proceso de los comicios de marzo, para congelarlo inmediatamente después con la más peregrina de las excusas.En esta nueva coyuntura, el gobierno central buscará retener el control de los menguantes recursos para sostener el mayor tiempo posible la reproducción en el poder de la nomenklatura evista, única finalidad real de la camarilla gobernante, que cumple a cabalidad con la definición más rigurosa del término oligarquía[email protected]