El corso, víctima crónica del atraso

Balance del evento. El desfile tenía que finalizar a la una de la madrugada como máximo. Sin embargo, terminó a las tres. La ACCC revisa el orden de salida

La ACCC, dueña de la cita. El escenario ya no era nuevo; sin embargo, hubo sorpresas.

La ACCC, dueña de la cita. El escenario ya no era nuevo; sin embargo, hubo sorpresas.

Se suponía que Anabel Angus debía pasar por el palco oficial a las 21:30, pero desfiló a las 00:50. Tres horas después.



En el Carnaval que prometía mucho, por la talla de la soberana, las expectativas de los coronadores, la apuesta por volver exportable esta fiesta con los viajes al exterior de Anabel y la presencia del actor Jude Law, las cosas no salieron de acuerdo con lo previsto.

La impuntualidad y el caos fueron evidentes porque los bloques de comparsas no se presentaron en el orden anunciado, y el desfile se vio invertido, para sorpresa de jurados y del público en general.

Entre algunos rumores, se dijo que el carro de los Picarones no estaba listo, pero ellos desmintieron la afirmación. “La ACCC se hace cargo del orden, pero la guardia carnavalera no pudo contener a las comparsas que se metieron adelante de las tradicionales; fue una lucha por quién era el más fuerte. No tengo el dato exacto, pero me mencionaron que 66 comparsas se adelantaron a la reina”, dijo el presidente de los Picarones, Leonardo Escalante.

Para Jorge Stratis, de la ACCC, no hubo tal retraso, sino que el paso de comparsas fue más lento de lo previsto. “El corso empezó y terminó a la hora prevista, pero luego de esta experiencia habrá que disminuir la cantidad de comparsas antes de la reina”, finalizó.

Buena seguridad adentro.  Pero afuera del cambódromo se vivió el “sálvese quien pueda”.

Buena seguridad adentro.
Pero afuera del cambódromo se vivió el “sálvese quien pueda”.

Opinión: Pocos carros alegóricos en el corso
Max Torres. Experto en medios

Se inscribieron 158 comparsas y, entre las 20:30 del sábado y 03:00 hrs. del domingo, pasaron 90 por el palco oficial. Se anunciaron 80 con carro, pero desfilaron 18, de esos solo ocho pueden considerarse alegóricos, y 10 estaban integrados por trailers y carritos decorados artesanalmente.

Se notó la ausencia del toque artístico de Quito Velasco en trajes de reinas y carros. Prometieron 17 grupos femeninos, pero fueron evaluados 10. Aunque dispersos, pasaron ocho ballets folclóricos.

Como espectáculo carnavalero, en el corso, Anabel (100 puntos), el carro multisimbólico Mi pueblo está de fiesta y los Picarones se lucieron.

Los coronadores marcaron un hito en la construcción histórica y contemporánea de la identidad cultural cruceña.

En los últimos años, las comparsas femeninas dan un brillo especial con alegorías regionales vistosas y un entusiasmo inigualable. Pese a las estilizaciones extremas, los ganadores de danzas folclóricas, en las precas, aportaron al brillo con su energía juvenil.

En los últimos años hay una tendencia alarmante de reducción de carros que, hasta en 2014 entre las 20:30 del día del corso y la 01:00 del domingo, pasaban por el palco oficial. El cambódromo queda grande a ciertas comparsas y debería prohibirse el uso de camiones que deslucen el espectáculo.Operativamente, el corso necesita “ordenadores” para mejorar la fluidez. Hay dificultades para la llegada puntual de danzarines y comparseros, por eso se dio, este año, el retraso de más de dos horas.

El cambódromo exige cambios urgentes: construcción de graderías con servicios (baños, etc.) y ambientes con sombra (para evitar el sol despiadado del corso infantil).

Fuente: sociales.com.bo