ONG dice que mutilación genital femenina es negocio de matronas y parteras en África

Según World Vision, quienes realizan las ablaciones son las que menos quieren que la práctica se erradique, porque se ganan la vida con ella. Proyecto busca darles microcréditos para que reenfoquen su vida profesional. EFE

La mutilación genital femenina en África forma parte de un negocio porque es la única forma de vida de parteras y matronas, dijo la directora de la ONG World Vision en España, Marisa García-Tablado, una de las que trabaja para luchar contra esa práctica.
«Hay un negocio en torno a este hecho. Es la única forma de vida de las parteras y matronas, que se ganan la vida con esto. Son las que menos interés tienen en que esta práctica desaparezca», precisó García-Tablado.

Esta ONG está trabajando para erradicar la ablación con un método novedoso por que el que se conceden microcréditos para que estas matronas puedan «vivir de otra manera».
«Nosotros les damos la oportunidad a estas comadronas de que puedan reenfocar su vida profesional. Les ayudamos con microcréditos, para que tengan otra manera de vida y no sigan justificando que tienen que vivir de eso», dijo García-Tablado.

La ONG World Vision (WV) es pionera en la lucha contra la mutilación genital femenina, contra cuya práctica se celebró el pasado día 6 el Día Internacional, y, desde España, están trabajando para erradicarla en Kenia y Mali, donde la incidencia de la ablación se sitúa en el 98% de la población femenina.
Se estima que en todo el mundo 125 millones de mujeres y niñas viven con la lacra de la ablación. Cada año, 13,5 millones de niñas se casan antes de cumplir los 18 años, según el informe de esta ONG.



La lucha contra la mutilación genital femenina está dentro del programa de salud de World Vision, igual que la vacunación infantil, la lucha contra la malaria, contra la VIH-SIDA en Zimbabue y otras enfermedades.
«Es una tortura, una práctica perversa que va contra los derechos humanos y provoca la muerte de las niñas (incluso de 3 años), enfermedades graves, problemas futuros en el parto y tiene consecuencias sicológicas», dijo García-Tablado.

Según explicó la directora de la ONG «existen varias clases de mutilación, desde una mutilación parcial hasta una prácticamente total» y en algunos países se pretenden justificar con arreglo a la costumbre.
Aclaró que en esos países se afirma que las niñas tienen que pasar por la mutilación genital para poder casarse y tener hijos sanos, y que si no lo hacen «cuando van a dar a luz la matrona que les atiende se puede quedar ciega en el parto».

Fuente: www.emol.com