Beni y Tarija: ¿cinco o siete?

Iván Arias Duránint-61595Después de haber forzado la victoria de Urquizu en Chuquisaca, a través de una manipulación en el método de conteo de los votos, el MAS ha volcado todas las fuerzas del Gobierno y del partido (económicas, materiales y personales) para asegurar la victoria en Beni y Tarija.Los estrategas gubernamentales, después de perder el departamento de La Paz, El Alto y la Alcaldía paceña, sabían que la derrota en Chuquisaca era posible. Si a ello se sumaban las posibles victorias en Beni y Tarija, la oposición pasaría a controlar, no sólo ocho de las 10 capitales más pobladas, sino cinco de los nueve departamentos, generando un nuevo equilibrio de fuerzas.Esto sí que era demasiada derrota. Por ello apoyaron, a través del TED de Chuquisaca, la ilegítima victoria de Urquizu, para concentrarse, ya no en tres, sino sólo en dos departamentos, que -de ganarlos- les posibilite controlar siete de los nueve departamentos. En 2010, el MAS ganó seis de nueve departamentos. ¿Será posible que gane el balotaje en Beni y Tarija este domingo 3 de mayo?Veamos la historia electoral. Empecemos por Tarija, 2005, elección de prefectos: Camino al Cambio (45,64%), MAS (20,43%). Ganó Mario Cossio. En 2010, primeras elecciones para gobernador: CC (48,9), MAS (44,1). Ganó Mario Cossio. 2015, segundas elecciones para gobernador: UDA (40,01), MAS (31,8). Ganó Adrián Oliva.Como se podrá ver, en tres de tres oportunidades el MAS salió derrotado. En esta tercera, el TED, violando el principio de preclusión, forzó, a través de la manipulación de 12 actas electorales, la segunda vuelta, porque los resultados daban a UDA una victoria por encima de los 10 puntos (46 a 35%).Veamos Beni, 2005, elección para prefectos: Podemos (46,8), MAS (6,72). Ganó Ernesto Suárez. 2010, primeras elecciones para gobernadores: Primero Beni (42,5), MAS (40,1). Ganó Ernesto Suárez. Producto de la destitución inconstitucional de Suárez, en enero de 2013 se tuvo que ir a una nueva elección: Primero Beni (52,3), MAS (44). Ganó Carmelo Lenz.2015, en una insólita resolución, y a falta de horas del acto electoral, se confirma la anulación de la personería jurídica de Unidad Democrática (UD) que postulaba a Ernesto Suárez. UD, al filo de la hora, hace acuerdos con la agrupación NACER y postula a Carlos Dellien.Todo hacía prever que con esta maniobra el MAS se haría de la Gobernación beniana, pero los resultados sorprendieron: MAS (40,1), NACER (31,5). Ganó Alex Ferrier del MAS, pero al no tener 10 puntos de ventaja está obligado a ir a segunda vuelta. En tres de cuatro oportunidades el MAS salió derrotado. En la cuarta, con todos los factores a su favor, logró su victoria, pero aun así está obligado al balotaje.Aparte de los datos históricos que le dan ventajas a la oposición en estos dos departamentos, el MAS debe preguntarse cuáles son los factores que han hecho y hacen para que llegue a un techo y no pueda superar el mismo, y, más bien, tienda a buscar el piso.En ambos casos la estrategia de la confrontación, que le permitió en un momento subir su votación de niveles bajos (20,4% en Tarija y 6,7% en Beni) a máximos (44% en ambos departamentos) ya no es útil ni saludable desde hace más de dos años atrás.Los estrategas del MAS creen que la amenaza, la prepotencia, el uso y abuso del poder pondrá a los [email protected] de estos departamentos a sus pies. No entienden que esas mismas actitudes, esgrimidas por los opositores entre 2005 y 2010, fueron los factores que permitieron su ascenso.La ciudadanía de estos departamentos emergentes, como lo hizo el 29 de marzo el resto del país, viene reclamando a todos los actores un cambio en su forma de hacer política y de administrar la cosa pública. No por estar lejos del eje del poder se los puede tratar como a menores de edad.En ese sentido, la palabra dignidad, si bien no se come -como dijo un ministro – en estos lugares, como en el resto del país, tiene sentido y razón de vida. No es un eslogan, es un pedido de forma de vida. Por lo tanto, cualquiera que gane, no deberá olvidarse de esta premisa. Las referencias, apelaciones y apegos a discursos etnicistas y clasistas no calan en la gente. De esta discursiva, después de 10 años, la gente está cansada. Si no, pregúntenselo a los qaqachacas.La oposición en Tarija ha aprendido que confrontando no llegaba a la gente y es por ello que ha trabajado por una fórmula que unifique pensamientos y regiones, líderes y ciudadanía. El acuerdo entre Luis Alfaro y Adrián Oliva, ambos provenientes de las corrientes duras del MAS y de CC, es la señal que en Tarija soplan otros vientos.Por su parte, en el MAS, la candidatura de Pablo Canedo, joven que viene de lo más rancio de la élite tarijeña, también es un reflejo de esta tendencia a favor del perdón colectivo. La diferencia entre UDA y el MAS es que mientras en el primero los estrategas acompañan al discurso de la reconciliación, con acciones y actos que así lo demuestran, los segundos se esfuerzan en contradecir sus palabras.Como lo señalé en mi columna del 23 de marzo 2015: «MAS en el Beni, de yerro en yerro”. Los estrategas del partido de Gobierno han puesto en práctica todas las artes para que su partido, antes que por genialidad de los opositores, pierda por sus propios errores: equívocos en la gestión, en la política y en las estrategias electorales.Teniendo todo el aparato gubernamental no supieron sentar las bases del desarrollo beniano y de construir liderazgos inclusivos. Sin entender la realidad local, marginaron a actores propios para encumbrar a oportunistas sin sentido. Después de este balotaje de mayo, en Beni y en todo el país, se abrirán las puertas para la construcción de nuevos liderazgos en todos los ámbitos.Mi pálpito ya está explicado, falta el suyo.Página Siete – La Paz