Nada más avergonzante que desprender olor a pies por donde quiera que vayas, ¿cierto? Ni que lo digas, ya me ha sucedido más de una vez e incluso he tenido que botar algunos calzados a los que parecía imposible quitarles el aroma desagradable. Pero, para que no te suceda lo mismo que a mi y pierdas tu par de zapatos favorito, ni tampoco pierdas algún que otro amigo, te enseñaré 4 pasos para quitarle el mal olor a los zapatos que sí funcionan. No te las pierdas, los que están cerca tuyo te lo agradecerán.
#1 Bicarbonato de sodio

Algunos dicen que el mejor invento del hombre es Internet, pero estoy segura que es el bicarbonato de sodio, amigas. Es que este polvo mágico tiene propiedades de absorción de malos olores, humedad y hasta manchas de la ropa, ¿lo sabías? En este caso funciona de forma similar a tu talco de pies predilecto, solo que lo ideal es que lo dejes reposar sin ponerte los zapatos, a diferencia de lo que haces con el talco. Tendrás que dejar caer una cucharada de bicarbonato en cada uno de tus zapatos y también en las plantillas, pero quítalas primero, así el bicarbonato puede actuar por separado. Espera a la mañana siguiente y… ¡adiós olor!
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#2 Aceite esencial del árbol del té

Este es uno de los más reconocidos aceites esenciales con propiedades de desinfección por su clara eficacia y eso hace que me encante. ¡Aplausos! Hay dos formas de usar aceite esencial del árbol del té para eliminar el mal olor de los zapatos, puedes dejar caer algunas gotas sobre tus zapatos y plantillas, o puedes pasarlo con un trapo por las plantillas. No más bacterias y, por tanto, no más olor. ¡Soy feliz!
#3 Limón

En iMujer ya te hemos hablado mogollón de veces sobre las propiedades de los cítricos para la limpieza del hogar y aquí estamos de nuevo admirando a nuestro gran aliado el limón. La próxima vez que vayas a prepararte un reconfortante té o a cocinar con limón, guarda las cáscaras para aprovecharlas quitándole el aroma a tus zapatos. Coloca las cáscaras dentro de tus zapatos, espera la noche y recibe el día sin malos olores. ¡Te queremos, limón!
Nota: También puedes utilizar las cáscaras de otros cítricos, como el pomelo y la naranja.
#4 Lavanda

¡Me encanta la lavanda! Aunque no lo creas, la lavanda no solo sirve para dar olor, sino también para quitarlo. ¡Es perfecta! Toma unas ramas de lavanda, introdúcelas dentro de tus zapatos y déjalos afuera durante la noche para que el aire fresco la ayude a eliminar las bacterias que están causando ese mal olor. Al día siguiente no solo habrá desaparecido el mal olor, sino que tus zapatos olerán al campo fresco de la infancia.
Fuente: www.imujer.com