Galeano: el fracaso del tercermundismo

galeanoEs curioso que las dos muertes registradas ayer en el mundo literario hayan sido las de Günter Grass y Eduardo Galeano. El denominador común entre ambos es el arrepentimiento: en el caso de Grass, por haber formado parte de las Waffen SS en su remota juventud, y en el de Galeano por engañar a varias generaciones de latinoamericanos, muchos de los cuales dieron su vida o tomaron las de otros confundidos por una visión ideológica esencialmente errónea, en buena medida propagada por Las venas abiertas de América Latina, la obra capital del escritor uruguayo.La diferencia entre los dos autores es la calidad literaria, mucho más evidente en el trabajo del escritor germano, lo que le valió el Premio Nobel.Volviendo a Galeano, probablemente no exista mejor disección de su obra que la incluida en el capítulo titulado La biblia del idiota, dentro del libro colectivo escrito por Carlos Alberto Montaner, Álvaro Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza: hablamos del ya clásico e imprescindible Manual del perfecto idiota latinoamericano, magistral ensayo que debería ser de lectura obligatoria en todas las escuelas del continente (en cuyo caso se convertiría en el más eficaz antídoto contra el populismo).Allí se desmonta con precisión la posición implícita en las páginas de Galeano, un victimismo “anticolonial” que alentó desde la refutadísima teoría de la dependencia hasta las violencias de varias guerrillas, alzadas no solo contra algunos regímenes militares sino también contra múltiples democracias.Hace casi un año exacto vino el arrepentimiento, cuando un Galeano cansado confesó que no volvería a leer Las venas abiertas, calificándolas de “pesadísimas” y reconociendo que las escribió cuando “no tenía conocimientos de economía y política”. Ojalá que el mea culpa tenga algo de la influencia que tuvieron sus nefastas páginas…[email protected]