Carlos Mesa: Incorporación de Insulza es buena señal para Bolivia

El equipo que socializa la demanda boliviana cree que Chile se ha visto en desventaja y por eso decidió sumar al chileno José Miguel Insulza, por ser un chileno influyente.
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Carlos Mesa será uno de los participantes en este foro, que analizará los lazos entre literatura y periodismo

Carlos Mesa no cree que las declaraciones del papa puedan influir en favor de Bolivia en el fallo de la CIJ. FOTO ARCHIVO EL DEBER

Carlos Mesa, portavoz de la causa marítima, dijo que la incorporación del exsecretario general de la OEA, José Miguel Insulza, como vocero chileno para explicar la posición de ese país frente a la demanda marítima boliviana en los países vecinos, es una señal de que Bolivia viene haciendo bien su trabajo en el escenario internacional.El expresidente boliviano destacó que esta incorporación implica para el país una satisfacción, porque hace notar que la explicación, que ha desarrollado en una gira a países internacionales, de las razones jurídicas de la demanda está funcionando y está tendiendo un impacto que a Chile no le agrada.“Bolivia ha recibido, tanto a nivel de Estados, en los países que nos han respaldado como a nivel de las organizaciones sociales, un apoyo explícito a la demanda boliviana. Chile siente el impacto de las declaraciones de solidaridad internacional que ellos no han podido conseguir, de ahí viene la acción de Chile de incorporar a Insulza como un ciudadano chileno influyente”, destacó Mesa.En tanto a las dos declaraciones vertidas por el papa Francisco, en cuanto a la aspiración boliviana, Mesa destaca esta acción; sin embargo, no cree que puedan influir en el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).“El papa es una de las más grandes figuras del mundo, la intervención del papa tiene una significación fundamental, la más importante. Nuestra demanda está asentada en la CIJ, por lo tanto no sería pertinente suponer o pensar que la palabra del papa o la de cualquier apoyo internacional vaya a influir en la sensibilidad de los miembros de la CIJ”, concluyó Mesa.En 2013, el Gobierno de Morales decidió llevar su reclamación a la CIJ de La Haya, en busca de un fallo que obligue a Chile a negociar en firme y de buena fe su demanda marítima. El Gobierno chileno ha objetado la competencia de la CIJ y rechaza el reclamo boliviano, con el argumento de que los límites quedaron sellados en un tratado firmado en 1904.