
Y nunca nos falta la idea de mezclar productos limpiadores. ¡Pero puedo asegurarte que mezclarlos es una muy mala idea! Aquí comento ciertas mezclas que, literalmente podrían ser explosivas:
Lavandina y amoniaco
Al hacerlo se generan chloraminas, unos gases tóxicos que provocan ardor en ojos y vías respiratorias, tos, lagrimeo, sofocos, nauseas, dolor en el peco y si la exposición es prolongada un edema pulmonar.
Lavandina y detergente
Aunque el detergente es más suave que el amoniaco, sus elementos también reaccionan con los del cloro para formar un vaho que dificulta la respiración y trae consecuencias muy similares a las mencionadas en ellos párrafos anteriores.
Aunque las consecuencias parezcan más leves, no lo son: podridas sufrir una reacción alérgica que te causara hinchazón de la vías respiratorias y una consecuente asfixia.
Un destapa cañerías con otro
Los productos para destapar cañerías son compuestos bastante poderosos. Imagínate: tienen que disolver los restos de comida y otros objetos que se hallan en las tuberías para que pronto puede reanudarse el paso del agua.
Pero no todos están realizados con la misma fórmula y si dos o más productos de este tipo entran en contacto podrían combinarse sus elementos de modo tal que estallarán con cañerías y todo.
Por eso, nunca los los mezcles ni los utilices uno inmediatamente después del otro.
¿Y entonces cómo limpio?
Si se trata de destapar cañerías, luego de colocar el producto indicado y dejarlo actuar durante algunas horas pueden echarse varias ollas de agua hirviendo.
Para limpiar ciertas superficies tales como la bañera, el inodoro, o los pisos o es necesario mezclar los productos. Bastará con trapear con abundante agua o, a lo sumo, usar algún producto de limpieza en cantidades razonables y diluido en agua. Sin mezclarlo con ninguna otra cosa.
Fuente: www.imujer.com
