Una derrota que demora el proceso autonómico por lo menos cuatro años


 Rubén Costas propuso un pacto nacional por las autonomíasEl gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas propuso un pacto nacional por las autonomías. ARCHIVOEL DEBER, Santa CruzLo dijo el ministro de Autonomías, Hugo Siles. Con el rechazó de los estatutos de Potosí, Chuquisaca, La Paz, Cochabamba y Oruro, el proceso autonómico se frena y, en el mejor de los casos, en 2018 se concluirá con el pacto fiscal. Esto quiere decir que, salvo que el nivel central del Estado disponga lo contrario, el Gobierno nacional seguirá manejando alrededor del 88% de los recursos del presupuesto, mientras que más de 350 gobiernos subnacionales y universidades deberán repartirse el 12% restante.Para el politólogo Franz Flores, es un salida política lógica. Observa que cuando el Gobierno se puso la camiseta de las autonomías lo hizo a medias, sin mucho empeño y sin lanzarse a la cancha a jugar. Nunca puso realmente en movimiento su maquinaria partidaria para que gane el Sí. Cree que Bolivia se ha inclinado por el centralismo y al Gobierno no le interesa realmente distribuir poder.Jorge Lazarte no entiende el anuncio de frenazo al pacto fiscal anunciado por Siles. Recuerda que la exigencia de la aprobación de estatutos autonómicos para poner en vigencia el pacto fiscal no está ni en la Constitución ni en la Ley Marco de Autonomías. Cuando lo anunció Siles, Lazarte creyó que solo se trataba de un chantaje electoral para conseguir que los estatutos se aprueben, pero ahora, tras los resultados, no ve la falta de estatutos como un lastre para desarrollar un pacto fiscal ni el sistema autonómico.“El Gobierno nunca ha sido partidario de las autonomías. No podría serlo por la inclinación de buena parte de los miembros del MAS. Hay una visión jacobina del Estado que no se conjuga con el régimen autonómico. Además, la autonomía está definida por la Constitución, que es donde están las competencias. Los estatutos no iban a sumar ni una sola competencia a los departamentos. No tiene por qué detenerse el proceso”, explica.Ante esta situación, el Gobierno corre el riesgo de perder la iniciativa que había ganado en el proceso autonómico. Rubén Costas parece dispuesto a recuperar la bandera autonomista robada por el MAS hace un par de elecciones y propuso un pacto nacional por las autonomías como respuesta a la crisis económica. Su idea es convencer a otros gobiernos subnacionales de la necesidad de un nuevo sistema de repartición de recursos y de coadministración estatal.Ante esta propuesta, Siles reaccionó con agresividad. Asegura que no cree que Costas debe explicar por qué su partido, si es autonomista, por qué se anotó para hacer campaña por el No en Oruro y se opuso a los estatutos de Cochabamba y La Paz.“Los que festejaron los resultados del domingo en algún momento tendrán que pagar la factura. Es una postura incongruente y fruto de la incoherencia política”, reclamó Siles.