Sin lugar a dudas hay que reconocer que el desarrollo de sensores flexibles, al igual que la impresión 3D o el mundo de los drones, está consiguiendo tener un auge tremendo. Prueba de lo que digo la tenemos en el sensor que hoy quiero presentarte, un desarrollo creado conjuntamente por la Universidad de Tokio y la Universidad de Harvard que destaca, como su nombre indica, por tener la capacidad de poder doblarse sin sufrir desperfectos.
Uno de los problemas que tenía este tipo de sensores hasta la fecha radicaba precisamente en el hecho de que estos perdían su eficiencia una vez se doblaban, algo que hacía difícil su uso en cualquier zona del cuerpo que no fuese una superficie completamente plana. Por otro lado, debido precisamente a este problema, este tipo de sensores, al menos hasta la aparición de este nuevo sensor flexible, no funcionaban sobre superficies en movimiento.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Gracias a este nuevo sensor se podría prescindir de la realización de mamografías
En líneas anteriores comentaba que, hasta la aparición de este nuevo sensor flexible, ya que una de las ventajas de este nuevo desarrollo radica en que puede doblarse y funciona perfectamente sobre superficies en movimiento. Según sus creadores está especialmente indicado para ser usado por ejemplo para detectar cáncer de mama, un problema que hasta la fecha depende estrictamente del estudio de mamografías y que ahora podría prescindir completamente de ellas, no en vano hablamos de un estudio doloroso e invasivo.
En cuanto a su fabricación, según el paper publicado por sus responsables, nos encontramos con un sensor compuesto por transistores orgánicos, interruptores electrónicos hechos de carbono y oxígeno montado todo sobre una estructura de nanofibras sensibles a la presión. Sobre su funcionamiento destacar cómo mediante una pequeña presión realizada mediante palpitación digital se mida hasta 144 localizaciones a la vez, todo ello con un grosor de apenas ocho micrómetros.
Atendiendo a las declaraciones de Sungwon Lee, líder del proyecto en la Universidad de Harvard:
Hemos probado el funcionamiento de nuestro sensor en una vaso sanguíneo artificial y hemos encontrado que puede detectar hasta pequeños cambios en la presión y en la velocidad de la presión al propagarse.
Fuente: actualidadgadget.com

