Un mensaje de esperanza para Bolivia

rortiz11Roberto Ortiz OrtizEl reloj acaba de anunciar las 11 en esta velada, mientras por mis oídos entran bailando las melodías del clásico Chopin. Me siento frente al computador a pensar y exigiéndome a mí mismo, encontrar algún problema en nuestro país que criticar, no lo encuentro. Sé que hay muchos, seguro mañana los voy a recordar; hoy es noche de esperanza… Hoy me olvido de los problemas y observo de cerca y con muchas ansias el futuro de nuestro país, el cambio, mi gente.Tengo 23 años, lo que significa que tenía tan solo 12 años cuando Evo Morales ganó las elecciones el 2005. No voy a mentir, para ese tiempo no me importaba la política y mucho menos el futuro del país, era solo un niño. La política para mí en ese entonces se reducía a escuchar la charla angustiada y desilusionada de mis padres a la hora del almuerzo, que claro, solo me brindaba el vano sentimiento de que algo andaba mal.Nací y me crié en Santa Cruz, mientras esta valiente ciudad engendraba un enorme movimiento cívico, uno de muchos en la historia. Esté se llamaba el movimiento autonómico. Yo tenía 13 años y me encontraba como todos, al frente del Cristo con mi banderita verde, blanco y verde gritando autonomía. No sabía el significado; sin embargo, el ver a un millón de personas –entre ellas mi familia- gritando eufóricas, cantando, bailando y celebrando por esto que al parecer les cambiaría la vida, fue para mí una razón más que suficiente para creer en la causa y comenzar a indagar la situación.Entre paros, bloqueos, nacionalizaciones y muchos conflictos, estaba terminando el 2009 y yo ya tenía 16 años. Evo Morales volvió a ganar las elecciones y a los pocos meses de repente y por puro capricho, le cambio de nombre al país donde yo había nacido. No sabía que significaba república, pero estaba completamente seguro que era mejor que un Estado Plurinacional de 36 naciones de las cuales ninguna representaba ni a mí, ni a mis amigos, ni a mi familia, ni a la gente de mi tierra.Tras casi 10 años de mi corta vida con el mismo gobierno, llega el 2014 con un nuevo llamado a elecciones, yo ya podía ejercer mi derecho a votar y estaba ansioso por ver cómo funcionaba la democracia, no obstante me encontré con la sorpresa de que Evo Morales era candidato por tercera vez.Recuerdo que le pregunte a mi padre ¿por qué? Si me habían enseñado que en nuestro país solo se podía ser presidente dos mandatos. En ese momento entendí que el cambio de nombre solo fue una maniobra política y que desde ese momentos corría el riesgo de tener a Evo Morales de presidente por 10 años más o mejor dicho hasta mis 31 años. Me apena decir que ni siquiera recuerdo bien a otro presidente.Me casé y mi mujer me dio un hermoso hijo, una familia y llegó el 2015. Evo Morales andaba diciendo que ese tercer mandato sería el último, sin embargo a los pocos meses “pueblo se levantó” y le pidió que nunca deje el cargo. Lástima que yo y mi gente no seamos considerados parte del pueblo, ni siquiera conozco a pueblo, ¿es una persona?, ¿una comunidad? ¿O una fuerte palabra ficticia?Hoy tengo 23 años, ya sé mucho de política, valoro la democracia aunque nunca he tenido la suerte de vivir en una real y considero haber pasado toda mi vida bajo el régimen de Evo Morales, toda mi vida bajo un gobierno de conflictos, un gobierno que no respeta a mi gente ni lo que yo creo, un gobierno que me da miedo, que encarceló a muchos de mis conocidos, que destruyó las empresas de mis amigos y que hace lo posible por callarme a mí y a mi gente.Hoy, yo y mi generación tenemos la oportunidad de cambiar nuestro futuro –que parecía incierto-, tenemos la chance de cambiar la historia de oportunidades perdidas de Santa Cruz y Bolivia y lo mejor… de brindarle a nuestros hijos la niñez que nosotros no pudimos tener gracias a un presidente que creyó ser el dueño de esta tierra y de nuestras vidas, inyectándonos conflicto, odio y miedo.Hoy es el 18 de enero del 2016 y estamos a tan solo un mes de participar en un referéndum que podría habilitar a Evo Morales para gobernar hasta el 2025 o mejor dicho, para siempre.Hoy, ya es mañana, son las 12 y un minuto de esta velada y estoy lleno de esperanza porque veo en mi gente mucha esperanza, hoy le encuentro sentido a vivir aquí, veo a mi tierra y a otras tierras de mi país caminando con la frente en alto hacia un país sin Evo Morales, veo a mi generación y a otras generaciones muy activas y conscientes de que esta es nuestra oportunidad… la única y ultima que tenemos, de que el futuro seamos nosotros y no sigan siendo ellos, o mejor dicho el, Evo Morales, el mismo de toda nuestra vida hasta hoy…¡Me comprometo con el no, no y mil veces no! Porque amo esta tierra, porque amo este país y porque amo la libertad, la libertad de poder elegir, de poder soñar y de poder cumplir mis sueños.Que la esperanza y esa hermosa vibra de victoria siga en alto con ustedes hasta el 21 de febrero, fecha en que cambia de página la historia.