Análisis. El gran problema es que la administración de los recursos de la Seguridad Social está muy centralizada en La Paz, lo cual hace los procesos muy burocráticos.
Ref. Fotografia: Modelo. La construcción y puesta en funcionamiento del hospital Obrero, de las 400 camas, es citado por los ejecutivos de la CNS como ejemplo para replicar nuevas obras de ese tipo.
Paradójicamente con lo que pasa en el sistema público de salud, los problemas en la Seguridad Social no pasan por la carencia de recursos económicos. La Caja Nacional de Salud (CNS), a lo largo de los últimos años, tiene acumulados en sus arcas alrededor de $us 800 millones de saldo de «caja y banco» (dinero sin ejecutar). Según René Bustillos, gerente nacional de la entidad que protege a 3,2 millones de personas aseguradas en todo el país, esos recursos se encuentran como «guardados».
«Con esa cantidad de recursos que se tiene podemos resolver la necesidad de construir hospitales de tercer nivel, con un promedio de 400 camas que se necesita en La Paz, Cochabamba y otro segundo en Santa Cruz, dado que un hospital de ese nivel requiere 100 millones de dólares», señaló el gerente de la CNS.
El motivo del saldo. El presupuesto anual, según ejecutivos de la CNS, alcanza a Bs 4.000 millones, cercano a $us 600 millones. El hecho de que los recursos no se logren ejecutar completamente, según el experto en el tema, Carlos Barrero, se debe a tres factores: la falta de normativas oportunas y actuales, los procedimientos cada vez más burocráticos y una extrema centralización de los recursos, lo que impide invertir con mayor eficiencia y rapidez en necesidades como infraestructura, equipamiento y más recursos humanos.
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«Todo pasa por la alta segmentación del Sistema Nacional de Salud (SNS), sobre todo al interior del subsistema de la seguridad social, donde existen muchos entes gestores (cajas grandes, medianas, pequeñas y cajetillas) y sobre todo con el subsector privado, donde no se ha logrado consolidar un sistema único de salud como lo proponen las normativas sectoriales en vigencia», precisa Barrero.
En cambio la Caja Nacional, si bien protege a más de una tercera parte de la población, pese a contar con recursos suficientes no resuelve sus propias demandas, al estar anclada, cualquier toma de decisión, al Gobierno central.
«Nuestra mayor falencia sigue siendo infraestructura. Tenemos proyectado llevar adelante para los próximos años dos hospitales para Santa Cruz, uno para Cochabamba y otro para La Paz. Pero para materializar ello necesitamos hacer vía adjudicación directa y 'llave en mano'. Eso nos podría permitir primero ahorrar el tiempo que implica licitar una obra y, por otro, la empresa adjudicataria nos estaría entregando un hospital completamente equipado, amoblado, listo para operar», precisó Bustillos.
Un aspecto que explica esta realidad es cómo la construcción del hospital Obrero de 400 camas de Santa Cruz, dependiente de la CNS, demoró casi seis años en su primera fase, cuyo inicio de obra fue el 2006. Además, cuando se inauguró en 2012, se demoró otros cuatro años para que entre en funcionamiento pleno, recién el pasado 30 de septiembre 2015.
Bustillos remarca que esas demoras no fueron porque la CNS no cuenta con recursos, sino que los procesos son demasiado burocráticos, dado que implica seguir al menos 22 pasos, peor aún para realizar adquisiciones de equipos médicos, insumos y compra de medicamentos.
Soluciones a medias. Actualmente la CNS, con el presupuesto de Bs 4.000 millones, brinda todas las prestaciones de salud que demanda la población asegurada, excepto la cirugía cardiovascular. Incluso en el caso de los enfermos del cáncer se cuenta con todo completo en servicio de oncología, tanto en cirugía y médica.
Normalmente la CNS, en casos de cirugía cardiovascular de «altísimo riesgo», compra los servicios, en el caso de Santa Cruz, a clínicas privadas de la ciudad.
Además, según los ejecutivos de la CNS, se tiene los equipos más modernos para las diálisis de pacientes con insuficiencia renal. En el caso de cáncer, para quimioterapia y tratamiento se compra todos los medicamentos para cada paciente que así lo requiera. «Somos la única institución que cuenta con bomba de cobalto ( para quimioterapia), estamos instalando otra en Cochabamba y tenemos previsto comprar seis aceleradores lineales para el país», señaló Bustillos.
La Gerencia de la entidad aseguradora informó a El Día que de todo el presupuesto un 30% se destina a fármacos y medicamentos. Sin embargo, casi 100 millones de bolivianos se gasta en tratamientos oncológicos. «Hay ampollas que cuestan alrededor de Bs 30 mil. Por cada paciente hay que erogar esos gastos, entonces se destina un fuerte presupuesto», argumentó Bustillos.
Además, el 2015, de los 2,2 millones de asegurados, se ha atendido alrededor de 12 millones de consultas y 60 mil operaciones quirúrgicas, equivalente a un promedio de 160 cirugías por día en todo el país. Solo en Santa Cruz se desarrolla un promedio entre 20 a 30 cirugías por día, según los datos proporcionados por la CNS. «La Caja es una institución poderosa con recursos que tiene garantizados con el aporte de los trabajadores. El problema en todo esto es la escasa capacidad administrativa de la parte administrativa y gerencial, dado que gran parte de esos cargos es manejado por gente ligada al partido de Gobierno», señaló Jhonny Argote, exejecutivo de los trabajadores de la CNS.
Entre fondos y falencias. Enrique Conde, director ejecutivo de la CNS, en contacto con El Día, admitió que las falencias existentes son parte de lo que ocurre en todo el Sistema Nacional de Salud, pese a que esta institución cuenta con todos los servicios, con el mejor equipamiento y con los recursos humanos necesarios, aunque no suficientes aún.
«Como toda institución grande tenemos problemas similares a los hospitales públicos de La Paz y Santa Cruz, con atenciones de salud colapsadas, falta de espacios para atender. Se debe a que el universo de pacientes ha aumentado considerablemente por el crecimiento poblacional. Necesitamos hacer muchos esfuerzos en servicios e infraestructura. En estos momentos tenemos el mejor hospital en Santa Cruz, pero faltan más», señaló.
Además, señaló que en ese ámbito la CNS está empeñada en un 80% de la población no asegurada que no alcanza a ser atendida por los hospitales del sistema público, al citar que esos usuarios acuden a los consultorios privados de la ciudad. «Ahora la gente desde sitios alejados tiene que arribar hacia los centros de salud de la ciudad. Pero todo está colapsado. Necesitamos apuntalar todo lo que es consulta externa. Tenemos que direccionar nuestra atención a ese 80% de la población que no acude a los hospitales, sino a consultorios particulares», señaló.
Al respecto, Argote dice que el Código de la Seguridad Social, que data del 14 de diciembre de 1956, no moderniza el servicio. «Esta institución grande que cuenta con demasiados recursos está atada por la norma. Por ejemplo, en la compra de un paracetamol exige que sea el más barato, lo cual en la práctica se convierte en un medicamento de baja calidad. Entonces, eso limita hacer un buen trabajo y de paso los pasos burocráticos son demasiado largos», señaló.
Actualmente, la Caja cuenta con 14.000 funcionarios entre médicos, enfermeras y personal administrativo.
«Si bien tenemos recursos suficientes. Necesitamos mecanismos rápidos para tener mejor servicio. Hay que ampliar servicios nocturnos de consulta externa'.
Enrique Conde
Director ejecutivo de la Caja Nacional de Salud
Perfil
La CNS lleva más de medio siglo de vida
Institución. La Caja Nacional de Salud es una institución descentralizada, con autonomía de gestión y patrimonio independiente, encargada de la gestión, aplicación y ejecución del régimen de Seguridad Social a corto plazo (enfermedad, maternidad y riesgos profesionales). Sin embargo, al interior de la misma, jerarquiza un sistema administrativo totalmente centralizado en la ciudad de La Paz, con instancias regionales totalmente dependientes de la sede de Gobierno, además de tener un directorio impuesto por el Gobierno de turno.
Contexto. La Caja Nacional de Salud (CNS) inicia sus actividades como Caja Nacional de Seguridad Social (CNSS), etapa que abarca de diciembre de 1956 hasta marzo de 1987.
Cobertura. Las prestaciones señaladas en el Código de Seguridad Social comprendían los regímenes de enfermedad, maternidad, riesgos profesionales, invalidez, vejez, muerte y el régimen especial de asignaciones familiares. Pero a partir de 1987 se deja a las Cajas la administración de los seguros a corto plazo: enfermedad, maternidad y riesgos profesionales a corto plazo y a los Fondos Complementarios la administración de las prestaciones a largo plazo.
Punto de vista
Carlos Barrera
Medico Analista de la situación salud
«Más que tres cabezas, lo que falta es coordinación'
La seguridad social desde su nacimiento ha tenido siempre un problema muy serio. Ellos se basan en el Código de Salud de los años '40 del siglo pasado. Esa norma si bien ha tenido posteriormente una ley de descentralización y de gestión, no ha tenido avances.
El problema es que todos los aportes de los trabajadores asalariados caen en un fondo común, cuyos recursos de manera alarmante se centralizan en la ciudad de La Paz. Entonces, para desarrollar sus propias actividades, de acuerdo a su Plan Operativo que se elabora cada año, se programan los gastos desde la ciudad de La Paz hacia las regiones, donde estos entes regionales solo se convierten en operativos en lugar de realizar su propia gestión administrativa y de servicio de salud.
Bajo ese contexto la CNS se encuentra con una estructura obsoleta. Desde hace muchos años atrás desde el Ministerio de Salud se insiste en la reforma de esta institución, pero son vanos los intentos.
Lo otro tiene que ver con la cabeza que administra esta institución. Todos sabemos que por un lado la máxima autoridad es designada por la autoridad del Gobierno central y por el otro manejado por sindicatos. Entonces se necesita hacer toda una reingeniería al interior de la CNS. Es alarmante que haya un directorio, formado por sindicatos, realizando compra de equipos y medicamentos. Es lamentable.
Fuente: eldia.com.bo