Primarias


Ricardo-Paz_LRZIMA20130419_0026_4Ricardo Paz Ballivián*Las elecciones primarias son eventos electorales democráticos en que los ciudadanos seleccionan al candidato de una organización política, partido, agrupación ciudadana u organización de un pueblo indígena, o de un frente o coalición, para que los represente en una elección pública posterior.Las primarias son más antiguas y comunes en Estados Unidos, donde son obligatorias para seleccionar candidaturas para las elecciones presidenciales y también para definir las postulaciones a representantes, senadores, alcaldes y gobernadores.  La organización que practicó por primera vez esta modalidad de selección fue el partido Progresista de Theodore Roosevelt, a inicios del siglo XX. Debido al éxito obtenido le siguieron rápidamente los partidos Demócrata y Republicano.Precisamente, en estos días, estamos asistiendo al proceso de primarias para definir las candidaturas presidenciales para las elecciones de noviembre de este año en Estados Unidos. Este proceso es muy didáctico y nos muestra la potencia legitimadora que posee para ciudadanizar la democracia y lograr la participación de la gente.Las primarias se han popularizado en todo el mundo y han sido incorporadas en las más avanzadas legislaciones electorales. De acuerdo con los contextos y circunstancias, hay diversas modalidades de primarias: desde las cerradas, donde únicamente los militantes inscritos en la organización política pueden votar, hasta las abiertas, en las que un ciudadano registrado en el padrón electoral puede votar en cualquier primaria de cualquier partido.Los partidarios de las primarias cerradas aducen que «abrir” la selección de candidaturas a toda la sociedad degenera en manipulación y abuso de fuerzas políticas mayoritarias que inducen a sus propios adherentes para que influyan en la selección de candidatos de otras organizaciones políticas.Por su parte, los que prefieren las primarias abiertas argumentan que los inconvenientes y riesgos que se plantean por «abrir” la selección se resuelven realizando estos eventos de manera simultánea en todas las organizaciones políticas y sin la posibilidad de que los ciudadanos puedan votar más de una vez.Las primarias, como mecanismo de participación directa de la ciudadanía en la vida interna de las organizaciones políticas, vienen ganando terreno en todo el mundo y en especial en América Latina. Están incluidas, en diversas modalidades, en la legislación electoral de Argentina, Belice, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Jamaica, Uruguay y Venezuela. Sin duda que es Argentina la que ha innovado más y tiene una experiencia extraordinaria con la aplicación de las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) a partir del año 2010. Esta modalidad parece ser la que mejor puede adaptarse a la realidad boliviana, tal como argumentamos en una columna anterior.De hecho, tanto el oficialismo como las oposiciones bolivianas tienen ante sí el desafío de prepararse a un escenario nuevo con miras a las elecciones de los años 2019 y 2020. El partido de Gobierno debe decidir quiénes serán sus abanderados una vez que Evo Morales y Álvaro García quedaron descartados como candidatos. Las primarias aparecen como la opción ideal para decidir democráticamente sus representantes.En la vereda de las oposiciones, las primarias se presentan como una oportunidad de oro para, ya sea definir una candidatura única que trate de aglutinar la mayoría del voto por el No del reciente referendo, o, en su defecto, como un mecanismo democrático para dilucidar liderazgos generacionales o de otra índole.En cualquier caso, la incorporación de las PASO en la nueva legislación, que debe aprobar sin demora la Asamblea Legislativa Plurinacional, surge como una necesidad imperiosa en la perspectiva de la profundización de la democracia participativa y la inevitable democratización interna que deben encarar las organizaciones políticas en Bolivia.*SociólogoPágina Siete – La Paz