
Al decir del autor, la primera sección comienza con una breve reseña sobre la incursión de los primeros europeos al actual oriente boliviano y la fundación de Santa Cruz de la Sierra en Chiquitos y sus sucesivas fundaciones y traslados y la incursión de las misiones jesuíticas en lo que es hoy la chiquitania y moxos, actual Beni.
La segunda parte, esta referida a la familia Jiménez en general y de la familia Heidecke en particular en la Chiquitania, más concretamente en la provincia Velasco en los albores del siglo XX.
En ella, se cuentan historias y anécdotas de ese periodo, como es el caso de Monika Ertl y sus actividades en el ELN y el asesinato del cónsul boliviano, Toto Quintanilla en Hamburgo- Alemania.
También realiza interesantes comentarios de su infancia rural en las haciendas Papayo y San Martin y en la capital provincial, San Ignacio de Velasco. Recuerda a muchos amigos de entonces.
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El coronel de policía, Toto Quintanilla, había sido señalado por el ELN como uno de los principales responsables de la muerte del Che Guevara e inmediatamente después de su ejecución, se responsabilizó a este como el autor de Cercenarle las manos para su identificación o simplemente como trofeo de guerra, según se comentó, por instrucciones de la CIA.
La última parte es más una reseña de su vida militar dedicada mayormente a sus camaradas de armas de la promoción “Mariscal de Zepita”, Brigadieres instructores y otros camaradas militares suyos de aquella época y la convivencia con sus compañeros de dicha promoción del Colegio Militar de Irpavi.Concluye con reflexiones y recomendaciones a sus contemporáneos o compañeros de viaje, como acertadamente prefiere llamarlos.