
Río de Janeiro |
El teatro en las cárceles es una herramienta que libera el alma del preso, enorgullece a sus familiares y enriquece a los artistas y estudiantes que lo promueven.
De esta forma lo explica a EFE la profesora de la universidad de Michigan (EEUU) Ashley Lucas, a quien se considera una autoridad mundial de este asunto.
La investigadora norteamericana, autora de una obra que ha sido escenificada en numerosas prisiones de Estados Unidos, Canadá y Europa, “Doin’ Time: Through the Visiting Glass”, algo así como “Cumpliendo condena: a través del cristal intercomunicador” (parece que se refiere al separador que permite comunicar a los presos con sus visitas). El libro es, en todo caso, recoge proyectos de teatro en las cárceles que la autora ha conocido en decenas de países.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Ashley Lucas estudia los sistemas carcelarios desde que tenía 12 años, cuando su padre fue condenado a cumplir 20 en prisión.
La profesora se encuentra esta semana de visita en Río de Janeiro, donde presentará su obra en una cárcel municipal y conocerá los proyectos “Cultura en la Prisión” y “Teatro Renacer”, promovidos ambos por la universidad Unirio y destinados a integrar a internos de cuatro presidios cariocas.
“La cárcel es un lugar en el que no tienes ni un espacio para ti ni una idea propia. Las autoridades quieren que todos piensen igual y que no tengas tu identidad. Por eso las artes dan posibilidad (a los presos) de usar su creatividad y de asumir una personalidad diferente; piensan: ‘No tengo que ser sólo un preso, puedo ser también un artista”, comenta. Según la coordinadora del Prison Creative Arts Proyect, la mayor iniciativa para llevar arte a los centros penitenciarios en el mundo y estimular la creatividad de los internos, sobre todo el teatro, la representación artística que más “libera” a presos.
El teatro es un proyecto liberador “pese a que no estás libre porque hagas teatro. Tenemos que recordar eso. Liberamos parte del corazón y del alma, pero no una vida entera. Todavía vives dentro de la prisión, pero es muy importante porque puedes pensar en tus ideas”.
Fuente: lostiempos.com