Tinelli y Macri, dos poderes enfrentados por mucho más que el humor


La reunión duró más de una hora y fue reservada, sin ministros. Se mostraron como grandes amigosLa reunión duró más de una hora y fue reservada, sin ministros. Se mostraron como grandes amigos. INTERNETA Marcelo Tinelli lo llaman el zar de la televisión. Consiguió concentrar la atención de los argentinos y de su presidente. Fue una guerra que nació en un estudio de TV, se potenció en las redes sociales y que acabó con un abrazo y una foto, hasta la próxima vez.Mónica Salvatierra / El DeberEl humor enfrentó dos poderes. El del número uno de Argentina y el del número uno del rating de la televisión. Mauricio Macri y Marcelo Tinelli tuvieron un pleito y, si bien comenzó en la pantalla chica, en el programa Showmatch, que va después de las 10:00 de la noche y que se transmite en varios países (incluido el nuestro), tuvo un nuevo campo de batalla: las redes sociales, que amplificaron las fuerzas de ambos. Lo cierto es que los argentinos dejaron de poner en primer lugar la economía o las escandalosas noticias de corrupción de la expresidenta Cristina Fernández, y se sumergieron en un ida y vuelta vía Twitter que inicialmente mostraba un enfrentamiento duro y que terminó con sonrisas, abrazos y un curioso video de ambos personajes.El humor político, practicado hasta el cansancio en Showmatch desde hace más de 20 años, fue el detonante de otro round entre Tinelli y Macri. En realidad, en el segmento llamado El gran cuñado (satirizando al reality El gran hermano) todos los presidentes han tenido quien los represente y se mofe de ellos. La diferencia es que los peronistas tuvieron un mejor tratamiento que los que no eran de esa corriente política. Por ejemplo, Fernando de la Rúa, que tuvo que renunciar antes de cumplir su mandato, afirma que Tinelli tuvo mucho que ver con la bronca social en su contra.Marcelo Tinelli le habla a la gente en un horario muy especial, casi subliminal, sostiene el secretario de redacción del periódico La Nación, Pablo Sirvén. Lo que pasa con este presentador es que tiene los mayores ratings de audiencia en la televisión de Argentina. “Todo lo que toca, lo vuelve plata”, dice Ernesto Ferrante en Santa Cruz, al explicar que el fenómeno Tinelli tiene mucha fuerza. Su influencia es impresionante: ya se ha reunido con casi todos los presidentes desde Saúl Menem, pasando por De la Rúa y ahora Macri. Los que no estuvieron físicamente en su programa llegaron a estar por teléfono, como ocurrió con Néstor Kirchner. Durante las campañas proselitistas, todos quieren estar en Showmatch. Se trata de una audiencia de millones que prefiere al presentador estrella frente a cualquier otro menú de la pantalla chica. Y, por supuesto, lo que pasa en ese estudio de televisión tiene repercusiones inmediatas.El presentador del programa Intrusos, Jorge Rial, fue muy crítico y sentenció que “todos los políticos se bajan los lienzos frente a Tinelli. En realidad quien gobierna Argentina es Tinelli”. La conclusión la sacó después de la reunión de ‘reconciliación’ que sostuvieron el presidente y el presentador en la residencia del gobernante. Mauricio Macri recibió personalmente a un muy elegante rey de la televisión. No solo eso, tuiteó la llegada, mostró fotos del abrazo y finalmente hizo un video en el que utilizó un programa de la red social Snapchat para intercambiar caras; o sea Tinelli tenía el rostro de Macri y viceversa. Podría parecer algo inocente, pero esa imagen llevaba una carga simbólica que empoderó al presentador y dejó en paz al presidente frente a las bases argentinas. Al menos en apariencia.EntretelonesSin embargo, en la televisión y en la política, hay entretelones que explican los discursos. Hay dos heridas que carga Marcelo Tinelli y ambas tienen que ver con el poder que ostenta Macri.El ahora presidente de los argentinos fue presidente de Boca Juniors, el club con más hinchas de Argentina. Tinelli, que también es amante del fútbol, que lideró al club San Lorenzo, quería ser presidente de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), pero Macri le bajó el dedo y lo bloqueó. Por otro lado, en las indagaciones de hechos de corrupción ocurridos durante el Gobierno de Cristina Fernández, hay un empresario millonario investigado. Se trata de Cristóbal López, a cuya empresa el presentador le vendió su parte accionaria de la que fuera su casa televisiva: Ideas del Sur. De pronto, el hombre con el que hizo negocios está en la mira y, por denuncias laborales, él (Tinelli) también puede ser vulnerable.Las redes socialesLa imitación de Macri fue en ascenso en Showmatch y el presidente reclamó en las redes sociales diciendo que era “satirizado de mala manera”. Tinelli respondió, en la misma plataforma, que no se enojen con el humor, pero a la vez acusó al Gobierno de utilizar cuentas falsas en redes sociales para atacarlo, especialmente cuando comenzó una corriente en Twitter con el nombre #apagonaTinelli. El escenario de la disputa era virtual y también lo fue el de la reconciliación.El experto en márketing político Gabriel Crespo destaca además que el haberse desarrollado en una plataforma virtual, la disputa fue más horizontal ya que los ciudadanos pudieron participar con sus opiniones. Los que defendían a Tinelli, los que quisieron atacar a Macri y los que criticaron a ambos por farandulizar la realidad, especialmente al presidente que ocupó su tiempo y a sus ministros en la disputa con un presentador de TV, en vez de resolver los problemas de fondo de su país.Dos monstruosFerrante vio un choque de monstruos: Tinelli, con el poder que le da su carisma y el uso de las pantallas de televisión, y Macri, con un pasado como líder del equipo de fútbol más grande de Argentina y ahora presidente del país.La televisión y las redes sociales fueron potenciadas por las características de ambos personajes, en criterio de Crespo. Para el experto en redes Mariano Cabrera, Tinelli se encontró con alguien que no se sometió al humor de su programa, le plantó cara y le puso un alto, lo que provocó la reacción del presentador.Duros en ArgentinaFerrante vio un choque de monstruos: Tinelli, con el poder que le da su carisma y el uso de las pantallas de televisión, y Macri, con un pasado como líder del equipo de fútbol más grande de Argentina y ahora presidente del país.Si Twitter fue el escenario del cruce de ataques entre el presentador y el presidente, también fue la plataforma donde la gente se expresó y criticó. Pero los más duros fueron también figuras del periodismo. Jorge Rial dijo sentirse avergonzado ante su país. Más lejos fue el radialista Santiago del Moro, quien calificó a Tinelli de extorsionador. “El gesto de si me das lo que yo quiero está todo bien y si no, te tuiteo es extorsión. El mensaje que baja para los que venimos atrás es que para que en esta vida te vaya bien tenés que extorsionar”.Volvió la paz a la relación entre ambos poderes. El que usa el humor en su programa y el que utilizó las redes sociales para contrarrestar. El público consumió la novela y los diarios más importantes tuvieron cada capítulo en portada durante los días más tensos. Dos monstruos generaron su libreto y fueron los reyes de la audiencia. Hasta el siguiente capítuloEl humor político tiene influencia y por eso genera intolerancia en los políticosEl humor político es un arma poderosa, porque es capaz de decir mucho arrancando sonrisas en el público. Quizás sea una de las causas del éxito del segmento El gran cuñado de Showmatch.Un programa que lleva 33 años al aire en Bolivia se llama Confidencias. El director es el humorista Cacho Mendieta, quien reconoce que hubo roces en una primera etapa de este Gobierno liderado por Evo Morales, cuando un diputado lo criticó por la forma en que imitaba el hablar del primer mandatario.Este hombre que ha dedicado su vida al teatro y a ironizar sobre la política cree que, al arrancar una sonrisa en el público, el humor corta con las noticias que indisponen al ciudadano. “No mellamos la dignidad de nadie. El objetivo es abordar los temas que le interesan a la gente, para llamar la atención sobre las cosas que no están bien y para aplaudir lo que tiene éxito”Por supuesto que sabe que el sarcasmo puede molestar a los que son aludidos, pero asegura que mantiene el equilibrio, satirizando a políticos del oficialismo y de la oposición.Ernesto Ferrante, que ha representado al alcalde Percy Fernández o a Michelle Bachelet en Chaplin Show, sabe que el humor saca roncha por todos lados y que no cualquiera acepta verse caricaturizado.Y sin embargo, el humor ha sido la forma más directa y agradable de hacer crítica a los gobiernos. ¿Que si tiene poder para generar opinión pública? Los entrevistados están convencidos de que así es. Mendieta ubica su programa en el ámbito del cuarto poder del Estado (como se llama muchas veces al mundo de los medios de comunicación).Tinelli tiene humoristas en su programa. Ellos actúan y ridiculizan a los mandatarios. Ese pequeño segmento, la cara ingenua del presentador y un libreto bien elaborado, es lo que genera un poder que ha bajado de las nubes y que incluso ha doblegado a más de un político.