Muere la tarde en Taputá. El humo de chaqueos lejanos esconde la serranía del Aguaragüe y, mientras el sol convertido en una bola de fuego se esconde entre la arboleda gris, en la hornilla de la casa de Alfredo Areruna, un majadito batido termina de ablandarse. Areruna y ocho guaraníes jóvenes están sentados en sillas de plástico alineadas como si se tratase de un cine, pero lo único que miran son las pantallas de sus celulares. Descansan. Han pasado todo el día limpiando el colegio en el que hoy, desde las 8:00, la democracia boliviana cambiará para siempre. Eso que en la Constitución se escribió como “democracia plural”, se hará institución en Taputá. Los guaraníes de Charagua Norte elegirán a su ejecutivo comunal y a dos representantes ante el nuevo consejo de Charagua Iyambae, el primer municipio que echará a andar la autonomía indígena al elegir a sus autoridades por normas propias.“Esperamos una nueva forma de administrar nuestros propios recursos. Será una nueva forma de Gobierno, será un cambio con transparencia y justicia. Como pueblo guaraní, este es un deseo que siempre hemos tenido en el fondo de nuestro corazón”, dice Alfredo Areruna, capitán comunal de Taputá, un pueblo de Charagua norte situado a 30 kilómetros de la capital del municipio.Democracia mestizaLas 32 comunidades de Charagua Norte han elegido en reuniones comunales de a cuatro representantes y todos se juntarán hoy en Taputá. Dos de ellos son los capitanes comunales (hombre y mujer) y los otros dos son designados directamente por la asamblea para participar de la votación. Una vez en la reunión de toda la zona, se presentarán candidatos a ejecutivo zonal (una especie de subalcalde) y a dos representantes para el nuevo consejo de Charagua Iyambae, que tendrán la obligación de legislar en la autonomía indígena.Para garantizar la paridad de género, será elegido un hombre y una mujer.Según explica Areruna, la votación será en urna y se realizará entre las 8:00 y 16:00. “Esperamos que lleguen unas 800 personas. Como es la primera votación, todos quieren venir como observadores”, dice Areruna.En la enormidad del ChacoCharagua es el municipio más grande de Bolivia. En sus 72.000 kilómetros cuadrados entran Suiza y Bélgica, pero en sus arenales apenas crecen los algarrobos, el maíz y el frejol cuando el año es húmedo. Es una zona ganadera. Allí, las vacas han aprendido a ramonear arbustos ante la ausencia de pasto y el agua es un bien tan preciado como el oro.Allí, cuatro capitanías guaraníes comparten el territorio con el pueblo de Charagua y la estación de trenes, transformada en otro pueblo hoy conocido como Charagua Estación. Los guaraníes consiguieron las firmas necesarias en 2009, a través de un referéndum para transformar el municipio en jurisdicción indígena y en septiembre de 2015 consiguieron aprobar su estatuto de autonomía para poner en marcha el autogobierno. Con ello, a través del voto universal, se ganaron el derecho de elegir por normas propias.Ahora, Charagua Norte, Alto Isoso y Parapiti Guasu han elegido la misma forma de elección, que mezcla la designación comunal con el voto directo, mientras que el Bajo Isoso decidió elegir a su ejecutivo zonal y a sus dos delegados al consejo por aclamación. Charagua Pueblo y Charagua Estación postularán candidatos y votarán como en la última elección de alcalde, ya se trata de asentamientos multiculturales. La votación de Charagua Norte será hoy, Alto Isoso, Parapiti Guasu y Bajo Isoso elegirán el 4 de septiembre, mientras que los pueblos votarán el 11 de septiembre. Hasta el 17 de septiembre elegirán al coordinador (que reemplaza a la figura del alcalde), en una reunión extraordinaria entre los 12 consejeros elegidos. La nueva autonomía nacerá oficialmente el 8 de enero de 2017.Anhelos“Soñamos con poder mejorar nuestra situación”, dice Ambrosio Choquindi, capitán grande del Alto Isoso. Joven, risueño y locuaz, Ambrosio ya sabe lo primero que harán cuando de verdad sean autónomos: pedir la administración del Parque Nacional Kaa-Iya.“Estamos preparados para poder gobernar. Es la oportunidad más grande de nuestra vida”, agrega, entusiasmada, Dina Vaca, segunda capitana de Alto Isoso.Es aún más ambicioso Huber Rivero, capitán grande de Bajo Isoso. Él quiere que el Gobierno transfiera las regalías petroleras directamente al municipio indígena, sin pasar por la Gobernación y sin compartirlas con el resto del departamento. Sin embargo, la Constitución Política del Estado solo da el control de los recursos renovables a las autonomías indígenas.Rivero, que lleva 14 años al frente de Bajo Isoso, avizora un futuro en el que Charagua pueda pescar recursos económicos del exterior, en el que los fondos de coparticipación tributaria no lleguen loteados al municipio y en el que cada comunidad pueda tener agua, salud y educación para ser felices.“Si llegan directamente las regalías, duplicaríamos nuestro presupuesto”, dice Belarmino Solano, alcalde de Charagua.En el centro del pueblo, los carai ya no tienen tiempo para temer. Contra el tiempo, organizan un padrón electoral, ayudados por la jueza electoral, el notario y el oficial de registro civil. “Pensamos en Charagua como la zona articuladora de las otras comunidades y el lugar donde se transforma la materia prima en productos acabados”, dice Carolina Barba, una de las charagüeñas que organiza la votación del 11 de septiembre. Ella cree que, con el tiempo, el municipio más grande del país logrará un modelo de desarrollo propio, en el que todos se beneficien.Mientras tanto, Alfredo Areruna prepara al pueblo de Taputá para recibir la avalancha de ojos que lo visitará hoy. Sabe que todas las miradas estarán puestas sobre su pueblo y sobre Charagua, el municipio cruceño que decidió cambiar la democracia del paísFuente: www.eldeber.com.bo