Según el ministro Romero, la oposición a la sindicalización de las cooperativas en realidad era un pretexto para intentar la modificación de la Ley Minera.Ministro Carlos Romero Bonifaz. Foto: Alejandro Álvarez – archivoLa Razón Digital / Ricardo Aguilar / La PazEl ministro de Gobierno Carlos Romero recalcó en la televisión estatal que la pausa en las protestas por parte de los cooperativistas no es producto de una disposición al diálogo, sino la consecuencia del fracaso en sostener su bloqueo de carreteras.“El cuarto intermedio no es una concesión de los cooperativistas mineros. (Declaran la pausa) en circunstancias en que ya no pueden retomar el control de la ruta La Paz-Oruro (desbloqueada por la Policía)”.Especificó que el operatico para retomar el control de la carretera interdepartamental significó 112 policías heridos, algunos de gravedad. La semana que acaba, 41 policías fueron secuestrados y luego golpeados por cooperativistas, antes de ser puestos en libertad. Los autores identificados están siendo procesados.Romero explicó lo que considera el fondo del conflicto. Según la autoridad, el rechazo a la sindicalización de las cooperativas en realidad es un pretexto para intentar la modificación de la Ley Minera. Autoridades de la Asamblea Legislativa Plurinacional explicaron que las cooperativas mineras estaban excentas de la sindicalización.“(Los cooperativas) quieren más áreas de explotación, quieren cero arancel a la importación de equipamiento, quieren que no existan restricciones ambientales, no quieren proteger a la Madre Tierra, para luego entregarlo a las trasnacionales”, afirmó a tiempo de compararlos con Gonzalo Sánchez de Lozada.“Una cooperativa, que es sin fines de lucro, no puede convertirse en paraguas que esconda a empresas trasnacionales”, concluyó.Por último pidió que los implementos de trabajo sustraídos a los policías secuestrados (“adquiridos con recursos de todos los bolivianos”), sean restituidos.