¿El derecho… en serio?

yanezArturo Yañez CortesEl título alude a uno de los clásicos libros de filosofía jurídica escrito por Dworkin que, entre otros tópicos, explora las relaciones entre el derecho, la moral y la política y, lo aprovecho para cuestionar (nos) acerca del uso que hace el gobierno de su función legislativa, tanto desde el legislativo como del ejecutivo (que [email protected] sabemos son lo mismo, además del judicial, claro está…).Aunque soy abogado y (pese a todo por sí acaso) amo mi profesión, suelto tratar de huir del tradicional fetichismo jurídico en el que acostumbramos caer, especialmente los latinos y aunque suene raro, también [email protected] [email protected] (no muy afectos a cumplir leyes) cuando pensamos que la realidad se cambia con una Ley, una Constitución o alguna otra norma legal, al extremo que poco nos falta propugnar alguna que declare el fin de la pobreza, la violencia o algún otro problema y ¡¡¡zas!!!… asunto acabado; gusto también afirmar que si bien las normas no lograrán esos anhelados propósitos, puesto se requiere de sostenidos esfuerzos en diversos planos que superan lo estrictamente legislativo, reconozco también, que una mala norma legal, puede empeorar significativamente el estado del arte.¿El régimen hace un uso serio de su función legislativa? O siguiendo su doctrina Morales ¿Le mete no más? Como prueba, me remito a los decretos dinamita.Recordemos que en septiembre de 2012, el Gabinete, presidido por la presidente en ejercicio de ese entonces, Gabriela Montaño, aprobó el DS No. 1359 que prohibía la tenencia y uso de dinamita en manifestaciones de protesta. Luego, el 1 de mayo de este año, el mismo ejecutivo derogó el anterior y autorizó el uso del explosivo en manifestaciones, con el argumento de “garantizar los derechos a la asociación y libertad de expresión mediante manifestaciones públicas, así como ejercer el derecho a organizarse en sindicatos las y los trabajadores” y, recientemente, acaba –otra vez- de derogar aquella norma aprobada por los mismos hace escasos 3 meses, sosteniendo lo contrario.Por si esa juerga legislativa no fuera suficiente para demostrar que para los pluris el derecho está muy pero muy lejos de tomarse en serio, cabe recordar también que en ese ínterin su legislativo, levantó la mano en septiembre de 2013 y sancionó la Ley N° 400 de Control de armas de fuego, municiones y explosivos, cuyo art. 51… establece que está prohibida la tenencia, porte o portación y uso de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados, aun teniendo la licencia de autorización, en manifestaciones públicas, movilizaciones sociales, marchas, huelgas y mítines. No hace falta ser un tremendo erudito del Derecho, para sospechar que jamás un Decreto Supremo puede derogar una Ley…, aunque luego del nefasto le meto no más aunque sea ilegal y que los abogados arreglen el desbarajuste, que para eso han estudiado derecho, claro está que fuera un craso acto de ingenuidad (para no usar otra palabrita que podría asustar a [email protected]), hacernos ilusiones.Es más, luego del sonado divorcio con sus aliados –los Cooperativistas mineros- olvidándose de sus sistemáticos arrumacus que perduraron desde una década atrás, el mismo ejecutivo, acaba de aprobar un paquete de decretos supremos quitándoles sus privilegios que, por lo visto, formaron parte de una suerte de dote usada para conquistarles, aunque ahora los platos han terminado volando y la “política” legislativa plurinacional se ha orientado a lo que mejor sabe: el escarmiento y la venganza (experiencia les sobra…). En fin, aquí el derecho no es en serio y como dijo Balzac: “La ignorancia es  la madre de todos los crímenes” (ambos también… en sostenido crecimiento).El Día – Santa Cruz